
La Junta Departamental de Defensa Civil se reunión en el salón de reuniones de la Municipalidad para analizar temas vinculados a los efectos posible de fenómenos climáticos como “El Niño” que se haría presente en los próximos meses.
El encuentro, que fue convocado y presidido por el jefe de la Junta Departamental de Defensa Civil de Las Breñas, intendente Víctor Omar Machuca con sus secretarios de Gobierno Ariel Eguiazabal, de Administración Juan Carlos Tevez y de Desarrollo Humano Andrés Silverio Chávez, y los subsecretarios de Coordinación de Gabinete Dante Stach y de Producción Sergio Churlis; del Concejo Deliberante, su presidente Mauro Tévez y concejales Gastón Toñañe, Cristina Mansilla y Bernardo Nazzeta; directora regional polinivel de la Dirección Regional Educativa VIII-A Mónica Weher; jefe de Comisaria comisario principal Justo David Castel; jefe de Zona Sanitaria IV Iván Alexis Zenoff y codirector del hospital 9 de Julio Carlos Chamorro; presidente de Asociación Civil Bomberos Voluntarios Luis Chao, agrupación scout Ariel Pereyra; representantes de Iglesias Evangélicas, INTA Las Breñas, entre otras instituciones; la convocatoria tenía como objetivo coordinar acciones preventivas y de trabajo conjunto ante los posibles efectos del fenómeno climático “El Niño” previstos para los meses de septiembre y octubre.
Durante el encuentro se abordaron medidas de prevención, asistencia y organización de recursos, fortaleciendo el trabajo articulado entre las distintas instituciones para brindar una respuesta rápida y eficiente ante eventuales contingencias climáticas en la ciudad.
El Niño y efectos
El fenómeno de El Niño es un evento climático natural que consiste en el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Esto altera las corrientes y la presión atmosférica, provocando alteraciones climáticas globales que suelen manifestarse con sequías extremas en unas regiones e inundaciones severas en otras.
En el norte de Argentina, en Chaco, Formosa y Corrientes, los efectos suelen sentirse con más fuerza entre la primavera y el verano austral. Comienza a notarse entre septiembre y noviembre cobrando mayor intensidad entre diciembre y marzo y puede extenderse hasta abril o mayo.
En ese tiempo puede provocar en la región, lluvias por encima de lo normal y mayor frecuencia de tormentas fuertes, inundaciones urbanas y rurales, crecidas de ríos y arroyos.

