
La comunidad católica recibió y comparte gozosa las reliquias de primer grado de Santa María Antonia de San José, primera santa argentina y santiagueña que serán despedidas mañana.
Los restos de Mama Antula, tal como se conocía a María Antonia de Paz y Figueroa fundadora de las Hijas del Divino Salvador fueron recibidos esta mañana poco antes de las 08:00 en el principal acceso a la ciudad, Ruta Nacional N° 89 y avenida de Los Inmigrantes, cerco del Cristo Redentor.
Un grupo importante de integrantes de la comunidad parroquial esperaron este momento y acompañaron la caravana los bomberos voluntarios a bordo del Móvil 11 “Omar Héctor Zenoff”, en un clima de fe y devoción, hasta la sede parroquial de San Miguel Arcángel.
Tras la llegada a la parroquia las reliquias de Santa Mama Antula fueron llevadas hasta el altar por Bomberos Voluntarios y personal de la Dirección de Tránsito Municipal; ellos brindaron el traslado encabezando la caravana y seguridad en el recorrido.
Las actividades programadas continúan durante la jornada con la llegada de las reliquias a la Capilla San José, donde a las 9 de la mañana se realizó un momento de oración y encuentro con los fieles; esta visita de las reliquias representa una ocasión especial para la comunidad, invitando a la reflexión, la fe y la participación.
A las 12 hs regresan las reliquias al templo parroquial para ser trasladadas a las 17 a la capilla Nuestra Señora de Itatí y regresarán a las 20 para celebraciones de comuniones en la parroquia San Miguel Arcángel.
A las 22 comenzará la veneración de las reliquias y confesiones hasta las 23:30 y se prevé para mañana a las 8 hs la despedida de las reliquias en el templo parroquial antes de la Santa Misa.
¿Qué son las reliquias?
En la tradición de la Iglesia Católica, las reliquias han recibido siempre una especial veneración. Esto se debe a que el cuerpo de los beatos y de los santos, destinado a la resurrección, ha sido en la tierra templo vivo del Espíritu Santo e instrumento de santidad; por este motivo, la Iglesia cuida con particular atención su conservación y autenticidad, garantizada mediante el correspondiente certificado de la autoridad eclesiástica.
Tradicionalmente se distinguen tres tipos de reliquias: las de primer grado corresponden al cuerpo o a fragmentos del cuerpo del santo; las de segundo grado son objetos que el santo utilizó durante su vida; y las de tercer grado son aquellos objetos que han sido tocados por una reliquia de primer grado o por el sepulcro del santo.

