Los niños que pudieron asistir este último tiempo al Espacio de Primera Infancia concluyeron las actividades de un ciclo marcado con interrupciones por la pandemia, con jornadas lúdicas organizadas y coordinadas por las auxiliares de cada sala con el acompañamiento de los profesores de educación física y el resto del personal.

El jueves 17 estuvo destinado a los niños de las salas de 1 y 2 años con 7 y 10 integrantes cada una; el viernes fue el turno para los 13 niños de 3 años. Los padres se mostraron conformes con las actividades realizadas en la jornada como así también en el período que pudieron estar sus hijos asistiendo al EPI.

El martes 3 de noviembre había reabierto sus puertas el EPI, Espacio de Primera Infancia que funciona desde inicios del año 2019 en el edificio remodelado por el Municipio para tal fin en la esquina de bulevar Manuel Lorenzo y Chile de esta ciudad.

La apertura del año fue el miércoles 11 de marzo pero, debido a la cuarentena que comenzó en nuestra provincia el lunes siguiente, fueron muy pocos días los que asistieron los niños de 45 días a 4 años inscriptos y habilitados para la concurrencia.

Desde aquel momento se dieron algunas actividades de manera virtual pero sin cumplir totalmente su cometido como es el de recibir niños para que sus madres y padres, puedan estudiar o trabajar en esos horarios que es el motivo fundamental por el que, en su mayoría jóvenes, eligen el EPI como un lugar de cuidado, contención y aprendizaje.

La última apertura de noviembre, aunque con asistencia restringida en cantidad de participantes por sala, comenzó nuevamente la actividad y fue un lindo reencuentro, según expresaron las auxiliares y coordinadoras del trabajo en el EPI, entre el personal, los papás que dejaron a los niños en la puerta de la institución donde eran recibidos por el personal para el ingreso a las salas y espacios con que cuenta el servicio.

En este cierre, el responsable del área de Promoción y Desarrollo Social del gobierno comunal, Lic. Ariel Eguiazábal, valoró especialmente la confianza de los padres en la propuesta y en el compromiso y trabajo de las auxiliares con el resto del personal responsable del funcionamiento de este espacio que seguirá siendo un lugar de atención y enseñanza para los niños, a la vez que les garantiza un lugar de contención a progenitores que estudian y trabajan.