El joven Leandro Emanuel Farías fue ordenado diácono en una celebración presidida por el obispo de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña, monseñor Hugo Nicolás Barbaro, en el templo parroquial de San Miguel Arcángel ante un reducido grupo de fieles.

La celebración de esta ordenación de un hijo de Las Breñas, camino al sacerdocio, se desarrolló bajo estrictas medidas sanitarias por la pandemia y sólo asistieron los protagonistas de la ceremonia, familiares de Emanuel, representantes de la comunidad a través de capillas, comisiones, grupos y pastorales de la parroquia, y el resto de la comunidad pudo participar por los diferentes medios de comunicación con la transmisión en vivo de BCCNet que colaboró en la parte técnica, STC y varias emisoras de radio, más la página de facebook de la sede católica.

Después de la presentación por parte del párroco local presbítero Cristián Casamitjana, quien pidió en nombre de la comunidad la ordenación de Emanuel y la confirmación de su preparación e idoneidad por el rector del Seminario “Cura Brochero”, presbítero Lic. Hermes Nelson Stañulis, comenzó la ordenación que incluyó la postración de Emanuel ante el altar, imposición de manos por monseñor Barbaro y alocución de éste, entrega de los Evangelios, letanía de los santos, entre otros momentos emotivos que se dieron en este momento

Homilia del Obispo

En la homilía, Monseñor Barbaro, reflexionó sobre las lecturas propuestas para la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo y explicó con un ejemplo como debemos hacer que Jesús reine en la vida de los fieles, especialmente en los jóvenes: “Pongo un ejemplo de la acción de Cristo Rey en las almas. Hace poco más de un mes fue beatificado un chico, beato Carlo Acutis, que murió con 15 años en 2006. Era un muchacho normal, deportista, con amigos, alegre y divertido. ¿Qué hizo?: a los 7-8 años descubrió el valor de la Eucaristía y no se perdía la Misa diaria; hablaba cada día con Jesús delante del Sagrario y recibía luces que lo orientaban e la vida; rezaba el Rosario a la Virgen Santísima. Tenía la normalidad de un chico de su edad, solo llamaba la atención por la vida llena de buenos valores que llevaba, y los demás lo notaban en su modo de pensar y en su comportamiento…; era un chico humanamente lleno de cosas positivas, muy bueno y muy solidario. Dejó reinar a Cristo en su vida”.

Refiriéndose al candidato a las sagradas órdenes dijo: “Emanuel, el trabajo es enorme; Dios te llama a colaborar en su tarea de Buen Pastor para que Cristo reine en la vida de tantas personas, en las familias, en la sociedad. Se apoyó en tus padres para preparar tu corazón, tu papá nos acompaña ahora con mucha alegría desde el Cielo. La parroquia y tanta gente contribuyó a tu formación, y el buen terreno facilitó que percibieras la luz de la vocación sacerdotal, ese impulso misterioso que te empujó a decir: el lugar en el que Dios me quiere es sirviendo como sacerdote, haciendo presente a Cristo con la Palabra y con los Sacramentos, con el servicio entregado. La vocación es una fuerza arrolladora, como la de esos ríos potentes de montaña, difícil de entender por quienes no la experimentaron. Todos se dan cuenta que lo tuyo es una llamada de Dios, y que tenemos que rezar por tu fidelidad, es decir para que sepas ajustar todos los momentos y circunstancias de tu vida a esa luz de Dios que no se apaga”.

Finalmente, antes de encomendar a la Virgen al nuevo diácono, el obispo animó a rezar especialmente por las vocaciones: “Roguemos al Señor que lleguen muchas vocaciones, Cristo necesita más ministros suyos para que su Palabra, sus enseñanzas, y la Gracia de los Sacramentos lleguen a todos. Que Dios encienda esa luz en muchos corazones jóvenes, y que experimenten la alegría de dejarse llevar por esa fuerza de arrolladora. ¡Queremos que Cristo reine!” concluyó.

Agradecimientos

Al concluir la celebración, el diácono Emanuel, dirigió palabras de agradecimiento a Dios, a la Iglesia y a su familia. Invitó también, a los jóvenes, a preguntarle a Dios que quiere para sus vidas, que no se queden con la inquietud, que no tengan miedo y que puedan hablar con alguien que los aconseje bien.

Además, igual que el obispo, agradecieron a las autoridades, al párroco Cristián Casamitjana y a los encargados de la ceremonia, por tanto esfuerzo y dedicación para sacar adelante la ceremonia en estos tiempos de pandemia.