La Capital Provincial del Inmigrante cuenta desde hace poco más de tres meses con un lugar para disfrutar de buenas cervezas y comidas que cierra, hasta ahora, una historia de vida de dos personas que, compartiendo renunciamientos, optó por este emprendimiento.

Viviana Balzán y Ezequiel Rusch son los protagonistas y ahora dueños de “Berlín bier und essen”*, un lugar exclusivo para saborear cervezas artesanales y comidas típicas alemanas y de otras colectividades con presencia en esta ciudad.

Viviana es de Las Breñas, farmaceútica y vivió en Buenos Aires por 30 años; Ezequiel es de Tapiales, zona oeste del Gran Buenos Aires, tornero mecánico y periodista, trabajó de jefe de ventas de una importante empresa metalúrgica fabricante de tubos de acero durante 22 años.

Coindicen al afirmar que “el stress de Buenos Aires más el agotamiento por la inseguridad creciente allí es que fuimos planeando venir a vivir a Las Breñas, para cuando seamos más grandes, pensábamos allá por 2012; teniendo en cuenta que Vivi es farmaceútica se pensó en remodelar el local del terreno que es de su propiedad, por herencia de su madre Margarita Brunskole, que por esos años volvía de Buenos Aires para instalarse definitivamente aquí”.

Al año siguiente, se renovó el local adecuado para instalar una farmacia que, al solicitar el permiso correspondiente, no fue autorizada por no guardar la distancia mínima de otro servicio parecido. Fue una gran desilusión para la pareja aunque siguieron proyectando y Viviana siguió en la construcción de la que hoy es la vivienda de ambos, pensando en que algún día podrían venir siendo mayores o en las visitas que hacían periódicamente a la familia.

Las razones de stress y falta de seguridad en la gran ciudad los llevó a fortalecer y adelantar una idea que se fue generando en los viajes que habían hecho a países como Estados Unidos y Alemania (por los antepasados de Ezequiel), mientras potenciaba el hobby de éste por la cocina y así fue tomando forma Berlín.

Se reconstruyó el local para uso gastronómico, se colocaron maquinarias, un horno italiano, choperas, entre otros elementos.

Y llegó el Covid 19

La idea era venir en marzo o abril de este año; por ello, anticipadamente renunciaron a sus respectivos trabajos, especialmente el de Ezequiel con 22 años de trayectoria lo que no fue fácil.

Con el convencimiento de que nada en la vida es sencillo, con las renuncias presentadas, dejaron su vida de Buenos Aires, donde quedó la madre de él, viuda desde 2016.

A una semana del viaje a Las Breñas, se decretó la cuarentena, postergando todo lo programado, mientras se seguía pagando albañiles, pinturas y pintores por lo que siguieron gastando los ahorros durante 5 meses, sin ningún tipo de ingresos.

El 1 de julio se abrió la posibilidad de viajar y lo hicieron junto a sus dos gatos, llegando al día siguiente y realizando el aislamiento obligatorio por dos semanas hasta que terminaron de acondicionar todo.

Nace Berlín

El martes 4 de agosto nació Berlín, un lugar que ofrece comidas de calidad, algunas de las cuales no figuraban en los menúes de la ciudad; hamburguesas con 100% de carne molida de primera calidad, toda la panificación es de elaboración propia y los aderezos importados de Estados Unidos.

Las pizzas, estilo napolitano o italiana, son una novedad llegada hace sólo un año a Buenos Aires, son hechas con tomate italiano y mozzarella, no se usa queso fresco.

Se suman comidas típicas europeas, salchichas alemanas, schnitz codillo de cerdo macerada y cocido en cerveza, paleta de cerdo, ribs con barbacoa americana, entre otras.

Ezequiel explica que “tiene como concepto la calidad ante todo, un lugar tranquilo, buena música y la excelente atención de Viviana; no perdemos la esencia que es una cervecería y no un boliche, tenemos cervezas del mundo, alemanas, belgas, holandesas, estadounidenses, además de las tiradas artesanales bien frías. Agradecidos por cómo nos recibieron en Las Breñas, los esperamos para que nos conozcan y los atenderemos como se merecen”.

Un viejo local

Se trata de un viejo local que fue construido por el abuelo de Vivi, don Luis Brunskole, esloveno, que tenía un comedor de esa época. Posteriormente, Margarita siguió con ese legado y se hizo muy conocida, especialmente por la gente del campo que, por ese entonces, venía a comer a su local quedando incluso a dormir hasta que continuaban su camino.

De ese tiempo queda la receta de las riquísimas empanadas que hacía Margarita que hoy son furor en el nuevo local.

*cerveza y comida.

Ezequiel y Viviana son los protagonistas de Berlín, bier und essen