La responsable administrativa de la delegación breñense de Amudoch, Yolanda Nievas, se jubiló a fines del mes pasado y manifestó que está disfrutando de los primeros días de jubilada, tomándose un merecido descanso, mientras “aparece” alguna actividad interesante para realizar.

“Es que trabajé y estuve fuera de mi casa desde poco más de 40 años, relata, ya que fui empleada en la zapatería de don Felipe Beder durante 13 y los últimos 28 estuve en la delegación de la Mutual de Docentes del Chaco, aquí en Las Breñas, adonde llegué por invitación de Delfina García que era delegada por entonces. A ella le debo y le agradezco este trabajo que fue muy lindo, gratificante, con todos los momentos lindos y complicados que puede tener cualquier ocupación; ya sea por cuestiones económicas como los momentos críticos que recuerdo a principios de los ’90 cuando empecé a trabajar y se construía aquí el barrio de docentes y salíamos a ver las obras don Delfina, o la de 2001 que también fue complicada. Además de las relaciones humanas, porque aquí se trata con muchísima gente y, por ahí, no tenemos la misma cordialidad y surge algún malentendido, pero en general me llevo muy lindos recuerdos”.

Fue algo sorpresivo porque se iniciaron las gestiones ante la oficina local de Anses en julio y, como siempre se demoran un poco los papeles reconoció la flamante integrante del sector pasivo, pensaba que hacia fines de año me jubilaría. Pero en cuarenta días tuvo la culminación del proceso y el consecuente aviso que estaba jubilada y podía dejar su trabajo.

“Esto nos cayó como un balde de agua fría, tanto a mí y a mi familia como a nuestro jefe (delegado local e integrante del directorio de Amudoch José Luis Grosso), a mi compañera Nani (Núñez) y a los afiliados y conveniados que se enteraban en la delegación”, manifestó.

La historia

Amudoch comenzó como Asociación Mutual de Docentes en marzo de 1982; por lo que la invitación de Delfina García, que ya tenía una trayectoria en la entidad, era interesante pero había que dejar un trabajo en el que llevaba varios años y estaba cómoda. No obstante, por el entusiasmo que le transmitía Larita, como le dice cariñosamente, le aceptó y llegó a la mutual para ser testigo de la casi naciente Amudoch por los servicios y atenciones que incorporaba paulatinamente.

Este fue el lugar donde desplegó su trabajo con su permanente buen humor, la predisposición para solucionar o tratar de hacerlo ante los problemas que plantea algún afiliado; nobleza, honestidad y generosidad de una mujer que sumó a las banderas del mutualismo de Amudoch para ser parte de una entidad con presencia en toda la provincia y que extiende sus aportes y servicios a los afiliados docentes y conveniados de otras reparticiones de los empleados públicos como Policía, Salud Pública y otros organismos.

Ahora viene el tiempo para repartir con los hombres de su casa, su esposo Roberto y sus hijos Darío y Matías.

La imagen corresponde a la noche de Bodas de Plata de Yoli, junto al presidente de Amudoch Eduardo Vigestein, el delegado local José Luis Grosso y la que fue delegada y la convocó a trabajar en Amudoch, Delfina Lara García - 24 de noviembre de 2017.

Con sus compañeros de la Mutual en la despedida

Con los hombres de la casa, su esposo Roberto e hijos Darío y Matías