
El INTA Las Breñas viene trabajando con evaluaciones en cultivo de tuna desde 1998, con el ingeniero agrónomo Roberto Gutiérrez, que era director de la unidad en ese momento, y el técnico Jorge Petcoff.
Ellos introdujeron plantas provenientes de San Juan, cultivares italianos de frutos rojos y naranjas, más cultivares santiagueños y un cordobés; de las evaluaciones, quedaron tres cultivares que andan bien en la zona, con buena adaptación, como italiana naranja y roja, y la santiagueña.
La actual jefa de la Agencia de Extensión Rural del INTA Las Breñas, Ing. Agr., y especialista en agroecología Gabriela Faggi, explicó que “empecé a trabajar junto a los productores de tuna en el año 2005 cuando se empezó a difundir la producción, y las estamos multiplicando ya que esto se hace con pencas que se podan en julio y agosto y con ellas se hacen las plantaciones que llevamos como propuesta a familias de Corzuela, Las Breñas y General Pinedo.
En Corzuela los pequeños productores hicieron sus pequeñas plantaciones y al empezar a tener excedentes, proyectaron y lograron una sala de elaboración de conservas caseras comunitarias que ya tiene el Registro Nacional de Establecimiento donde se elaboran mermeladas de tuna.
La ingeniera Claudia Sgropon de la UNNE, con toda la información que se tiene y toda la experiencia de INTA Las Breñas, empezó a promocionar el cultivo de tuna en El Impenetrable con condiciones parecidas a las de esta zona, donde la falta de hortalizas y frutas en el verano preocupa a la Universidad, quieren promocionarlo e investigar las propiedades y bondades nutricionales.
Esto es importante por el trabajo del INTA que viene desarrollando en esta zona, especialmente en el desarrollo de los territorios, y que tiene como testimonios a productores que ofrecen sus productos y que participaron en diversos encuentros a nivel provincial y nacional mostrando y permitiendo la degustación, con singular aceptación por parte del público; ya sea en ferias francas como en exposiciones como fue Buenos Aires celebra a las regiones 2016.
Más de 20 años
Por otra parte, se trabaja en la difusión para tener una mayor producción y la utilización de pencas para forrajes en invierno las pencas trozadas y en verano la fruta. El INTA Las Breñas tiene dos módulos; uno implantado en 1998 que ya está en desuso y se extraen algunas pencas, y hay otro sector de 2005 a lo que se va a agregar otro en el campo anexo del INTA con lo que habría una hectárea para producción y en Corzuela hay unas 5 hectáreas. Las pencas no tienen espinas por lo que les sirven bien a los animales, sobre todo a los caprinos en quienes se hizo el estudio indicando que comen un 7% de su peso en tuna, mantienen el peso y consumen un 70% menos de agua, según indicó la ingeniera.
Para producir, Faggi indicó finalmente que “el productor necesita un cerco porque hay que dejar dos años, es una planta muy noble, una cactácea, de la familia de las opuntias que tienen hojas como una paleta siendo el quimil un ejemplo con muchas espinas y los que estamos multiplicando son los que vienen de San Juan, sin espinas, frutos con janas y se diseñó una máquina en la que los frutos pasan por una serie de cepillos donde se limpian de janas”.

