El vecino breñense Florencio Villarreal se apresta a batir su propio récord de cantidad de envases de caña con ruda Don Vica preparados para este 1 de agosto, entre numerosas propuestas de preparación del tradicional brebaje, que permiten sostener esta ancestral costumbre.

Los vecinos se preparan para recibir un agosto muy particular, por la fuerte influencia de la pandemia del coronavirus Covid 19, más que nunca amerita aferrarse a la costumbre de consumir unos tragos de caña con ruda en ayunas este primer día del mes y hay varios “especialistas” que lo preparan para vender o regalar.

En el mes de julio se trata de conseguir el brebaje que, en algunos casos, es preparado por algún mayor de la casa; en otros, se adquiere gratuitamente por amistad o familiaridad con quien acostumbra a preparar varios litros y, otros, que comercializan y los preparan por centenares.

Don Vica

Florencio Villarreal es uno de ellos;  desde hace más de 25 años “fabrica” la caña artesanal con ruda “Don Vica”, receta heredada de Justo Pastor, su padre. Hace unos 12 años preparó unas 10 botellas que compartió con integrantes de la familia y vendió uno que otro litro; después, cada año hubo una mayor demanda que lo obligó a preparar cada vez más, llegando al récord de 310 lts en 2016. “Este año creo que voy a superar ese récord y capaz llega a más de 330, reconoció, ya que después de unos problemas de salud que tuve que atravesar hace unas semanas comencé de nuevo con esto ya que mi hijo me había preguntado cómo me sentía y recibí el apoyo de toda la familia”.

El preparado se ofrece en envases de 750 cc y 1,5 lt, y hasta ahora llevaba vendidas más de 150 envases siendo destinatarios los vecinos que pasan a buscar de su domicilio ya que por estar convaleciente no puede salir a ofrecer o repartir como en años anteriores.

Bulgaretá

La comerciante y titular de radio Cordial de esta ciudad, docente jubilada Mirtha Yovtcheff, es otra de las personas que prepara una cantidad importante de caña con ruda. Hace un par de años dijo que “es una costumbre, que inicié hace 23 años, aproximadamente, ya que en ese tiempo trabajaba era docente de la Escuela Primaria N° 77 y empezó como broma, con una botellita para compartirla con los colegas en el trabajo y se fue agrandando, haciéndose una tradición, como siempre pasa con estas cosas”; no la vendo, es para familiares y amigos, me lleva mucho trabajo juntar botellitas, lavarlas y envasarlas ya que se preparan unos 40 litros. Respecto a la “marca” Bulgaretá, indica que es una combinación balcánica-guaranítica; hija de papá descendiente de búlgaros y mamá de italianos, por el apellido en el ámbito de amigos es común que la llamen la búlgara por lo que mezcló esto con retá (tierra en guaraní).

La tradición

Las comunidades originarias del continente dieron origen a esta costumbre, enraizada en el norte argentino y extendida en todo el país; es milenaria y proviene de estos pueblos que reconocían en la ruda propiedades medicinales contra parásitos y malestares gastrointestinales, además de calmar el dolor, la irritación de picaduras de bichos y alimañas, entre otras dolencias. Agosto era un mes de grande lluvias y junto al frío provocaban enfermedades en la población por lo que crearon este remedio natural en el que se mezcla la ruda con la caña para superar estos problemas ya que la tradición indica que tomar caña con ruda el primer día de agosto “atrae la salud y al suerte, alejando la envida y los maleficios”; por ello hay que tomar 7 sorbos, tres tragos, uno largo, un vaso entero y siempre en ayunas.