
La médica pediatra de esta ciudad, doctora Lorena Swistoniuk, brindó información sobre la situación de la salud en general de los niños en el ingreso del invierno y en cuarentena por la COVID-19.
Explicó que “en esta época del año, debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio por efectos de la pandemia, tenemos mucho menos enfermedades respiratorios que en igual época de otros años y algo que también incide en este buen momento para la salud de los niños es que no hay escuelas” dijo la especialista, justificando en que no tienen salidas o encuentros con otros niños que pueden padecer y trasmitir enfermedades respiratorias.
Los más chiquitos, que son los que padecían mayores problemas y que, en muchos casos requerían internación por dolencias más graves, ahora no tienen esos inconvenientes, sumándose el hecho de que los hermanos más grandes no traen gérmenes a la casa y hay muchos cuidados de las familias.
Las recomendaciones más salientes, en virtud de lo que aprendemos con esta pandemia, son “sobre todo, la higiene, usar alcohol en gel, barbijo o tapacara siempre con boca y nariz tapada, dejar a los chicos en casa salvo que sea imprescindible trasladarlo y, en ese caso, hacerlo con todas las medidas de bioseguridad, recordando que el principal contacto puede ser por mucosa por lo que hay que cuidad boca, nariz y ojos. Con respecto a las vacunas, recomiendo ver que se complete el programa de cada niño, sobre todo en menores de 2 años que son los de mayor riesgo y, dado que se nos hace difícil la vacunación en el ámbito privado, les decimos que tienen que acudir al hospital para ser vacunados, tanto los menores de 2 como los chicos hasta 6 años; y tener en cuenta que está habiendo rebrote de sarampión en Argentina por lo que hay que prevenir con la vacuna”, resaltó.
Un tema que de tanto decirlo no se lo está tomando en cuenta y se puede notar hasta relajamiento en su uso es la sanitización y desinfección de elementos que se usan al salir a la calle, a hacer compras o algún trámite, los calzados, picaportes de acceso a lugares, la propia casa o el vehículo en que se traslada, entre otros.
Una recomendación final y fundamental por parte de la profesional fue “no dudar en consultar al médico de cabecera o llamar a una guardia de hospital o consultorio privado, no automedicar, y tratar de tener los controles de los niños, ya que en algunos casos, desde marzo, cuando comenzó la cuarentena no hubo controles periódicos de bebés y niños, siendo necesario hacerlos para tener un seguimiento de su crecimiento y avance en distintas funciones propias de cada etapa”.
Hay muchos síntomas, propios de distintas patologías respiratorios de menor o mayor gravedad, de similares características o compatibles con el coronavirus que tiene en vilo a la población, es necesario consultar al médico para descartar y orientar un diagnóstico.

