El joven Gonzalo Silva vive en el barrio El Progreso y, desde allí, sale cada mañana en su triciclo adaptado ya que tiene inconvenientes para caminar a ofrecer sus mercancías para generarse algún recurso para el sustento diario.

Explicó que “salí a vender limones porque tengo un amigo que vende y le pregunté si podía salir a vender y me dijo que sí; así compro una bolsita de 24 y salgo a ofrecer por la mañana y a la tarde vendo tortas a la parrilla”.

Consultado por el motivo que lo lleva a hacerlo indica que “como no alcanza la plata y es una manera de ganar unos pesos, retiro los limones y voy casa por casa, golpeo y ofrezco limones, desde las 7 de la mañana que salgo hasta las 12 que vuelvo. Tengo el apoyo de mi mamá, además a mí siempre me gustó tener lo mío, de trabajar, así que esto es una manera de hacer algo”.

Dijo también que se levanta bien temprano, prepara los limones que son de buena calidad, destaca; los pone en una bolsa que coloca en el carrito con el que se desplaza y ofrece puerta a puerta, aunque algunos le compran en la calle al verlo.

Gonzalo es bombero voluntario y ahora no está colaborando porque hay una guardia mínima desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio “pero cuando esto pase voy a volver al cuartel para ayuda ahí” asegura.

Oficiales del cuerpo activo aseguraron a Chaskibreñas que “Gonzalo es un buen bombero, colaborador permanente, que ahora está impedido de venir como varios de los integrantes que forman parte de los grupos de riesgo, pero lo esperamos porque es de gran apoyo a la guardia; aunque no puede ser parte de los que salimos a la calle en casos de siniestros, es de gran ayuda porque atiende la radio, el teléfono y registra todas las novedades para conocimiento de nosotros”.

Al final deja una frase: “A todo Las Breñas les pido, no digan nunca no puedo, ya que todo se puede en la vida”.

Con Bomberos Voluntarios y Veteranos de Malvinas en el cuartel cuando se bendijo el Unimog