La comunidad católica celebra mañana a Santa Catalina de Siena, reconocida por la Santa Sede como Doctora de la Iglesia y copatrona de Europa e Italia, con el singular recordatorio de los 100 años de la llegada de su imagen a esta zona.

La devoción por esta Santa, fue introducida en Las Breñas y en la zona, traída desde Italia por doña Catalina Agoni de Sequenzia y su esposo Juan Sequenzia, inmigrantes italianos que llegaron desde Brescia; habían arribado primero a Carcarañá, Santa Fe en 1919 y luego se radicaron en Las Breñas en el año 1920.

El primer testimonio de esa devoción fue el sueño de la primera capilla que fue construida con gran esfuerzo por don Juan que era albañil y lo hizo con la colaboración de Juan Brillada, uno de los primeros ladrilleros en el incipiente pueblo de Las Breñas.

La celebración de hoy será en el templo parroquial desde las 18 hs con la Adoración Eucarística y, a las 19 hs, la Santa Misa; por la suspensión de la concurrencia de fieles a las celebraciones desde el 15 de marzo pasado por la pandemia, no se realizará la caravana que parte de Las Breñas hasta el lugar donde se  participa de la procesión y celebración eucaristíca en el oratorio ubicado sobre Ruta 6, a 15 km de esta ciudad hacia San Bernardo.

Llegada de la devoción

El templete está ubicado a la entrada de la chacra de Juan Sequenzia y fue inaugurado el 01/05/1996, como prueba de la devoción a Santa Catalina ya que en la misma chacra ubicada en el lote 104 de Colonia Necochea se levantó la primera Capilla a la Santa que fue habilitada el 29/04/1921.

El lugar daba origen a un centro de reunión y oración de esa amplia zona rural y todos los días rezaban el Santo Rosario; además, doña Catalina Agoni practicaba la imposición de manos a los enfermos que concurrían allí, para aliviarle los dolores debido a la falta de sacerdotes y médicos. Pero con el paso del tiempo el matrimonio Sequenzia partió nuevamente a Carcarañá, y la capilla quedó abandonada y descuidada hasta que las inundaciones que azotaron la zona la dejaron en ruinas

Fue entonces que en 1996, por iniciativa de las nietas de la precursora, Catalina Rosa Nuty Sequenzia y Martha Sequenzia de Melnik, rehabilitaron la devoción construyendo un nuevo oratorio que fue bendecido por el padre Antolín Paredes y a partir de allí durante más de 20 años, se celebra a la Santa.

Todos los años se renueva la devoción por ella, a través de la procesión, la misa y posterior reunión comunitaria después del oficio religioso, excepción hecha en los dos últimos años, por las inundaciones de 2019 y la pandemia de Covid 19 este año.

Placa colocada en el oratorio erigido a los 75 años de inaugurada la primera capilla familiar