
El Día Mundial de la Propiedad Intelectual, que se recordó ayer y fue declarado por Naciones Unidas en el año 2000 como una manera de alentar la innovación y la creatividad, motivó al diputado Livio Gutierrez a referirse al presente que nos encuentra frente a una pandemia.
Señaló que “saldrán más rápido adelante en lo económico quienes se adapten a los cambios ya que un ecosistema de innovación y emprendimiento se construye sobre la base de confianza, transparencia y colaboración y esto lo tiene que transmitir el Estado; desde nuestro lugar, hace un tiempo pensamos un Chaco que pueda generar un sistema de innovación que explote todo su potencial y aumentar el valor agregado de los productos y ahí nos cruzamos con los contenidos del sistema de Propiedad Intelectual y empezamos a analizar experiencias de otras provincias y países, a capacitarnos y evaluar propuestas que valoren y potencien las creaciones de la mente, las invenciones, las obras de artes y literarias, los conocimientos tradicionales, las marcas y diseños, como también a proteger nuestros recursos en este aspecto”.
El concepto es el de hacer algo nuevo que mejore un producto, un proceso o un servicio, esta nos aporta una solución nueva a un problema técnico que puede tener nuestra empresa o pyme y su solución puede llegar a otorgarle una ventaja competitiva en el mercado o darle mayor valor agregado al producto o servicio y sobre esto el legislador asegura que quienes patenten sus ideas generarán recursos y tendrán control sobre el uso comercial de su producto.
Tema de agenda
La preocupación del legislador es que no ve el tema en la agenda del Estado y que “si bien el término innovación se hizo común en muchos discursos, no creo que verdaderamente se encuentre en la agenda pública. Muchos pueden ser los factores para que esto no suceda ya que no es fácil generar un ecosistema innovador, se necesita a varios actores. En el ámbito legislativo encontramos leyes provinciales de fines de los ‘90 vinculadas a Denominaciones de Origen o Indicación Geográfica de productos chaqueños (Ley 932-I antes 4440) que no tuvo impacto y, con un sistema nacional, debería ser derogada. Otras provincias trabajaron sus productos bajo el sistema nacional de DOC (Denominación de Origen Controlado) e IG (Identificación Geográfica) y hoy todos conocemos el “Cordero Patagónico”, el “Salame de Colonia Caroya” dando no solo un valor agregado al producto sino a la región en otros aspectos como el turismo lo que nos demuestra que no se pueden implementar soluciones aisladas desde la provincia”.
Esto induce al diputado breñense a “convocar a los sectores de ciencia y tecnología en estos días, tenemos un marco jurídico no tan lejano como es nuestra Ley de Ciencia y Tecnología de 2008 que, sin evaluar su desempeño, queremos dejarla de lado y crear una Agencia de Ciencia y Tecnología, que puede ser positivo no lo sé, pero la discontinuidad de políticas públicas en esta área, no hace más que perder la confianza de los investigadores, inversores y las empresas en el sistema público provincial de Ciencia y Tecnología”.
Futuro cercano
La cuarentena dejará un mundo distinto asegura Gutiérrez y los chaqueños tendrán el coraje para adaptarse y prosperar en tiempos de cambio, dejando de lado formas obsoletas de pensamiento y reemplazarlas por otras que pongan al talento y al conocimiento en el centro de la escena con el aporte en políticas de innovación junto a las universidades, centros de innovación y nuestros emprendedores.
En esto, la Propiedad Intelectual tiene un papel fundamental como demuestran los países que alcanzaron nivel de desarrollo transformando su capacidad de producir nuevas ideas que serán factores comprobados del progreso económico. Se cuenta con el sector privado y las universidades nacionales como UTN, UNNE y UNCAUS, más el INTA y el INTI, para evaluar resultados, corregir errores y aprender con crecimiento.
Estamos vinculados
Gutiérrez dice que estamos más vinculados a la Propiedad Intelectual de lo que creemos, “experiencias nos demuestran que los países que han alcanzado determinado nivel de desarrollo han logrado transformar su capacidad de imitación en innovación y a partir de allí han reforzado la protección de los derechos de propiedad intelectual para seguir estimulando la innovación y la producción de nuevas ideas, las cuales son factores comprobados del progreso económico.
Una patente puede durar 20 años y sirven para poner en conocimiento respecto de la invención ya que el inventor debe explicar detalladamente cómo funciona si pretende que se la concedan, es cambiar secreto por monopolio de explotación y en consecuencia cada vez que el Estado concede una patente se amplía la cantidad de información tecnológica disponible al público en forma gratuita y esto sucede a nivel mundial lo que nos lleva a que sitios como PATENSCOPE tengan 50 millones de solicitudes de patentes de acceso gratuito".

