Las últimas semanas se notó un incremento en la preocupación por la detección de la Enfermedad de Aujeszky en nuestro país; se trata de un virus que estuvo presente en Argentina durante décadas, y se encontraba en pequeñas producciones, pero este año dio un giro alarmante al presentarse en una granja con estrictas medidas de bioseguridad.

Por ello, la Estación Experimental Agropecuaria “Ing. Agr. Emilio Druzianich” se suma a alertar y brindar información sobre el tema.

Según la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA), la enfermedad de Aujeszky o pseudorrabia porcina está causada por un alfaherpesvirus que infecta al sistema nervioso central y a otros órganos, como el tracto respiratorio de diversos mamíferos, excepto el hombre y los monos sin cola.

Se asocia inicialmente a los suidos (cerdos y jabalíes), que son sus hospedadores naturales, en los que permanece latente después de la recuperación clínica, excepto en los lechones de menos de 2 semanas de edad, que mueren de encefalitis.

Los ataques de ese virus generan una afección respiratoria, altamente contagiosa, deterioros físicos en los animales que dejan de comer, pierden peso, pueden tener abortos y hasta padecer una alta mortandad en las crías recién nacidas.

La enfermedad se controla mediante el aislamiento de las piaras infectadas y mediante el uso de vacunas y/o la eliminación de los animales con la infección latente.

La pérdida es productiva-económica, dado que los animales no se pueden reproducir y solo se deben destinar a la faena. Los planes de saneamiento se basan en la eliminación de casos positivos, el mejoramiento de la bioseguridad y la vacunación. La carne se puede consumir, ya que el virus no se transmite a humanos.

Pasos a seguir

En caso de tener casos, se recomienda:

Cuarentena, aislamiento, sin egreso de animales, los nuevos animales o semana ingresan cuando los resultados sean negativos y en criaderos infectados solo egresan animales a frigorífico;

Accesos controlados, ya que la restricción es clave para prevenir la contaminación interna;

Vestimenta exclusiva porque la bioseguridad se refuerza con ropa y botas exclusivas para la granja;

Limpieza rigurosa, junto a la desinfección son críticas, los camiones se limpian y desinfectan, y áreas de carga o descarga ubicar lejos de los animales;

Notificación a Senasa, cuando los síntomas sean alta mortalidad y signos nerviosos en lechones de maternidad, signos respiratorios;

Capacitación, es necesario reforzar la capacitación del personal en bioseguridad y prácticas de manejo.