La parroquia breñense celebró el 63° aniversario con la Santa Misa que tuvo la participación del párroco, presbítero Ernesto Rubén Pérez y del vicario parroquial, presbítero Walter Groh en el templo parroquial.

La comunidad participó con gran fervor y emoción este acontecimiento que se enmarca en el Año Jubilar que vive la cristiandad.

La parroquia fue creada el 8 de marzo de 1962 y al rememorar este momento durante la celebración eucarística, hubo momentos de reflexión, oración y el reconocimiento a la labor pastoral que durante más de seis décadas ha guiado a los feligreses en su vida espiritual.

El padre Rubén Pérez, recordó la importancia de esta celebración durante los días previos al evento, resaltando que este aniversario no solo debía ser visto como un simple cumpleaños, sino como una oportunidad para renovar el compromiso de la comunidad con su fe y con la Iglesia. "En este Año Jubilar, es necesario recordar de manera especial esta fecha, ya que cada aniversario es un recordatorio de lo que hemos vivido como parroquia, pero también de lo que nos queda por hacer como cristianos en un mundo que necesita tanto de esperanza y de amor", expresó el sacerdote.

El ambiente de alegría y recogimiento se sintió en cada rincón de la parroquia, donde los feligreses aprovecharon la ocasión para renovar su compromiso de fe y participar en las diversas actividades programadas. "Este aniversario es una ocasión especial para reflexionar sobre lo que hemos logrado como comunidad, pero también para reafirmar nuestra misión como iglesia, siempre con el corazón lleno de esperanza", afirmó el presbítero Ernesto Rubén Pérez.

La celebración de los 63 años de la Parroquia San Miguel Arcángel no solo marcó un hito en su historia, sino que también fue un recordatorio de la importancia de vivir el Año Jubilar con esperanza, fe y amor hacia los demás, siguiendo el ejemplo de San Miguel Arcángel, protector y guía espiritual de la comunidad.

Seamos Peregrinos de Esperanza. Vivamos el Año Santo.