
La jornada de hoy marca el primer aniversario de la celebración en la que el obispo diocesano de San Roque, monseñor Hugo Nicolás Barbaro, puso en funciones al presbítero Ernesto Rubén Pérez como párroco de Las Breñas en un templo colmado.
La celebración eucarística, presidida por monseñor Barbaro y acompañado por los sacerdotes Rubén Pérez y Fernando Sosa, tuvo en el inicio el momento en el que el Padre Rubén hizo la profesión de fe y realizó la promesa de desempeñar fielmente el oficio encomendado, párroco de San Miguel Arcángel.
Por su parte, el padre Fernando leyó la Disposición del Obispo, fechada en Presidencia Roque Sáenz Peña el 12 de diciembre de 2023, por la que nombra párroco de la parroquia San Miguel Arcángel con todas las obligaciones y derechos que le corresponden, disponiendo que tome posesión en la Santa Misa del domingo 28 de enero de 2024; le siguió la celebración con otros momentos vinculados a la toma de posesión del cargo del nuevo párroco como la recepción de los santos óleos y la llave del Sagrario, asegurando su custodia y la predisposición constante para lo eucarístico.
Primer mensaje
Antes de a bendición final y conclusión de la ceremonia el nuevo párroco destacó que “los tiempos de Dios no son nuestros tiempos, es necesario aprender a escuchar y tratar de entender qué es lo que Él nos va diciendo, y entender que cada uno es como es, es único y cada quien tiene lo suyo, uno tiene por ahí lo que le falta a otro y el otro tiene algo que le sobra y así, cada uno con lo suyo y se enriquece en la medida que aprendemos a caminar en la presencia del Señor, viviendo esa experiencia fuerte de amor del Señor pero como Iglesia donde todos y cada uno somos parte, y cada uno ocupa el lugar que el Señor le tiene asignado”.
Fue un año de trabajo; en un primer momento lo hizo solo y poco antes de los dos meses de servicio llegó el presbítero Walter Groh como colaborador y designado vicario parroquial poco tiempo después. Un tiempo de conocimiento mutuo entre el presbítero Rubén Pérez y la comunidad parroquial a través de sus pastorales, ministerios, capillas, movimientos y grupos en la faz interna, y con los breñenses a través de sus instituciones en actos y celebraciones públicas como los solemnes Te Deum, conmemoraciones y reuniones, entre otras.

