El titular de la empresa Agroindustrias El Gauchito SRL y presidente de la Cámara de Frigoríficos del Chaco Eduardo Carrara, explicó varios aspectos relacionados a la situación del sector, destacando que la reducción de retenciones empeora la situación de la venta de cueros.

La historia de los cueros tiene varias décadas de proteccionismo para las curtiembres argentinas que llegaron a obtener el mayor abaratamiento cuando se prohibió la exportación de cueros crudos durante el gobierno del general Alejandro Agustín Lanusse, llegando a pagar prácticamente sólo el transporte del cuero.

A ello le siguieron las automotrices que dejaron de tapizar con cuero algunos vehículos y sólo lo hacen si un cliente lo pide, junto a otras medidas que hacen que el cuero no tenga valor, especialmente a medida que la ubicación de las plantas frigoríficas se aleja de los grandes puertos.

Lejos del puerto

Carrara explicó a Norte que “los que están en Buenos Aires o Santa Fe pueden mandar una parte a las curtiembres o pueden exportar cuero congelado; pero, en nuestro caso y con la incidencia de los fletes es inviable, estando muy lejos de un valor de referencia que hubo en algún momento de un dólar por kilo de cuero. Hoy, hace falta vender un equipo de cueros, aproximadamente, para comprar un equipo de sal que alcanza para menos de dos equipos, sumando a ese costo el de mano de obra para el trabajo de salado y, hay que hacerlo sin ningún beneficio económico porque no hay dónde ubicar los cueros, excepto enterrarlos con las consecuencias ambientales que produce”.

Es decir que los frigoríficos alejados de los puertos, lo que podría ser una fuente importante de ingresos, desperdician los cueros porque se pudren bajo tierra y contaminan.

Según los datos que se dan a conocer hasta hace una década se podían pagar los sueldos de un frigorífico con la facturación del cuero y es inviable en la actualidad.

Mejor con la carne

Se consultó al empresario por las cifras que ubicaban al Chaco como una de las jurisdicciones que no sufrió la caída en la venta de carne bovina; indicó al respecto que “tuvimos algunas sorpresas ya que diciembre fue un mes con buenas ventas, mejores al año pasado, y el agregado que en días previos al Año Nuevo fue mayor que previo a la Navidad, algo inusual en los últimos años. Otro aspecto que sorprendió en nuestra planta es el crecimiento de la venta de carne porcina que fue de un 20%, aproximadamente, en diciembre”.

En enero y sin tener datos finales se nota, como todos los años, la merma en la demanda debido a los gastos de las fiestas de fin de año, familias de vacaciones u otros factores.

La relación con el gobierno provincial destacó Carrara, es buena como con otras administraciones. “Ya tuvimos una reunión con el ministro Zimmermann, poco tiempo después de su asunción y ahora esperamos un encuentro en los próximos días para fijar en una agenda conjunta los requerimientos del sector para seguir brindando servicios de calidad sanitaria en la mayoría de los municipios del Chaco con las 16 plantas que están operativas en este momento”.