
La misión diocesana que comenzó el pasado 3 de enero a concretar una nueva edición en el Impenetrable para acompañar al párroco de El Sauzalito presbítero Juan Barrios y a varias comunidades de la zona está realizando las últimas actividades.
La misión, conformada por más de 70 misioneros entre los que se encuentran incluso familias enteras, están terminando de recorrer los cinco centros misioneros. Pozo del Gato es uno de los centros misioneros de la edición 2025 de la Misión Diocesana en el Impenetrable Chaqueño.
Tras varios días entre el calor, las amenazas de lluvias y de los caminos los misioneros de Pozo el Gato se encaminan a la despedida de la comunidad misionada. “Siempre es difícil el llegar y el despedirnos. A veces pensamos como nos cuesta venir porque hay muchas cosas que acomodar antes de anotarse, pero estando acá nos damos cuenta de que Dios acomoda todo. Ahora, despedirnos de las familias también es un poco triste. Porque estos días compartimos muchos momentos y uno quiere quedarse más, pero sabemos que todo termina. Es la experiencia de ser misioneros” relatan.
Los misioneros de Pozo del Gato en los días de cierre desafiaron a los otros centros con una canción de despedida. El presbítero Rubén Pérez acompaña este puesto de misión, junto al diácono Federico Ramírez.
En Tartagal
El calor del Chaco se hace sentir; sin embargo, los misioneros diocesanos siguen recorriendo los parajes del Impenetrable entre los que se encuentra Tartagal, una localidad situada sobre la margen derecha del río Teuco siendo otro de los centros misioneros. Tartagal depende administrativamente del municipio de El Sauzalito, distante unos 75 km.
Los misioneros, que ya se encuentran en los últimos días de la misión, comparten allí momentos de oración, catequesis y juegos con los lugareños. La zona urbana está conformada en su mayoría por familias de la comunidad Wichí, como así también por algunas familias de criollos.
“Estamos recontentos de venir por segunda vez a este lugar, ya el año pasado estuvimos. Es lindo compartir la fe con la gente. Y ahora, también llegó el padre Walter que nos acompaña en este puesto”, indicaron los misioneros de Tartagal.
Todos acompañados con la premisa Seamos Peregrinos de Esperanza, Vivamos el Año Santo.


