
La Santa Misa del domingo 1 de diciembre marcó el inicio del año litúrgico y el primer domingo de Adviento, tiempo de preparación para la Navidad con la participación de los sacerdotes de la Parroquia, tanto en Las Breñas como en otros lugares.
El párroco de San Miguel Arcángel presbítero Ernesto Rubén Pérez junto al vicario parroquial presbítero Walter Groh presidieron las celebraciones eucarísticas desde la tarde del sábado y durante el domingo en distintos horarios y lugares de culto de la parroquia, incluso participando en la tercera jornada de preparación para la fiesta patronal de la Virgen de la Laguna en su santuario cerca de Mesón de Fierro.
El primer domingo de Adviento inicia el nuevo año litúrgico 2025, que en esta ocasión será de ciclo C y año impar.
El primer domingo fue el 1 de diciembre de 2024; en la liturgia, se empieza a celebrar con las oraciones de las primeras vísperas, en el atardecer del sábado 30 de noviembre. El color de los ornamentos del sacerdote es el morado y se enciende la primera vela morada de la corona de adviento.
El Evangelio habla sobre la venida del Señor al final de los tiempos y se toma de Lucas 21, 25-28. 34-36:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad.
Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación. Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre.

