Un proyecto que tiene al INTA como principal impulsor busca fortalecer la producción de porcinos, caprinos, ovinos y aves en la zona, fomentando el intercambio de conocimientos y experiencias entre los productores.

Una de las actividades para lograr el objetivo fue el Taller de Ganadería Menor en la Estación Experimental Agropecuaria “Ing. Agr. Emilio Druzianich” de INTA Las Breñas donde participaron productores, técnicos y alumnos del sector productivo avícola, porcino, caprino y ovino, en el marco del proyecto local “Aportes tecnológicos al desarrollo de los sistemas productivos de ganado menor en el centro-oeste del Chaco”.

Aldo Smeriglio, médico veterinario y coordinador del proyecto, destacó la importancia de este encuentro para poner en valor el trabajo de los productores y sus experiencias. "El objetivo principal es que sean ellos quienes compartan sus conocimientos y desafíos con sus pares, generando una red de colaboración y aprendizaje mutuo", afirmó.

El INTA brinda la asistencia técnica con un acompañamiento a los productores, hay un armado de módulos demostrativos y se pone a disposición todas las herramientas disponibles; todo ello en un territorio bastante extenso y con el trabajo de las Agencia de Extensión llegando hasta Santiago en lugares como Monte Quemado, Quimilí, y en Chaco con Santa Sylvina, Villa Ángela, Villa Berthet, Presidencia de la Plaza, Machagai, Juan José Castelli con su Agencia de Extensión, Pampa del Infierno y Las Breñas con las AEA local y de General Pinedo.

El técnico resaltó la diversidad de temas abordados, desde la producción caprina y el aprovechamiento del algarrobo hasta la producción porcina y la vinculación con las escuelas agropecuarias. "Buscamos despertar el interés de las nuevas generaciones por la producción agropecuaria y formar futuros profesionales capacitados para enfrentar los desafíos del sector", expresó.

Producción láctea caprina

La productora caprina y médica veterinaria Adriana Kizur en la zona de Mesón de Fierro encuentra en la calidad y la diversificación una alternativa a producir más y mejor además de ser útil a quienes necesitan de este tipo de productos; por ello, comparte su experiencia en la producción de leche de cabra y sus derivados, destacando la importancia de la calidad y el valor agregado.

"Comenzamos con una producción orientada a la carne, pero luego nos enfocamos en la leche y sus derivados, como el queso, el yogur y la ricota", explicó Kizur. La productora destacó la importancia de la genética en la producción lechera, aunque reconoció que es un proceso lento y que requiere de una inversión constante.

Sin embargo, Kizur enfatiza que buscan “producir leche de alta calidad para elaborar productos lácteos de excelencia". Su experiencia previa en tambos de vacas le permitió comprender la importancia de la calidad de la leche como base para cualquier producto derivado e identificó una demanda creciente por productos lácteos de cabra, especialmente en personas con intolerancia a la lactosa o a la proteína de la vaca. "Comercializamos leche pasteurizada y elaboramos quesos y otros productos para satisfacer esta demanda", indicó.