El sábado pasado se realizó el encuentro presencial de Comunicadores Católicos que se desempeñan en la diócesis San Roque para compartir diversas temáticas vinculadas a la evangelización digital.

Con respecto a la jornada, “es la primera vez, después de la pandemia que podemos encontrarnos; desde hace dos años nos reunimos todos los meses, pero virtualmente y este año se dio la posibilidad de hacer este encuentro presencialmente” comentó el presbítero Ricardo Blanco, quien acompaña a la Pastoral de Comunicación.

La reunión comenzó a las 9 hs, después de las acreditaciones, en el salón auditorio de la UEGP N° 193 “San Roque” de Presidencia Roque Sáenz Peña con la presentación e indicación del programa del día por parte del padre Ricardo que dio la bienvenida a los participantes que provenían de distintas parroquias de la Diócesis.

La organización estuvo a cargo del Equipo Diocesano de Pastoral Digital, quienes se encargaron de animar los diferentes momentos, y está integrado por el padre Ricardo Blanco, Antonio Morales, Yohana Almirón, Marita Monzón y Rubén Mansilla.

Lugar del comunicador

Primero se realizó una breve presentación de cada uno, para luego tener un momento de oración guiado por el vicario pastoral de la Diócesis, presbítero Ernesto Rubén Pérez.

Se reflexionó en torno al lugar del “comunicador en la Iglesia, y la importancia de esta pastoral”, y “…las nuevas realidades de la Iglesia, con los misioneros digitales”.

Ante cada tema, se abrió un espacio de escucha para que cada participante del encuentro pudiera comentar la realidad que viven en sus comunidades, las oportunidades y desafíos del “postpandemia” y las propuestas para seguir trabajando como diócesis y en cada comunidad.

El encuentro también contó con la visita del obispo, Monseñor Hugo Barbaro quien se acercó a agradecer por el trabajo que se hace en cada parroquia y los animó a “seguir con un oído en la gente para actualizarse siempre a la hora de comunicar y la otra en Dios que es el gran Comunicador”.

Además del momento de charla y reflexión los participantes pudieron “encontrarse personalmente, después de todo cara a cara” compartir sus experiencias de fe y de labor pastoral.