La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús congregó a numerosos fieles que participaron de la Santa Misa, luego de la solemne procesión, con la que cerró el programa preparado para esta ocasión.

El lema de este año fue “La oración nos une al Sagrado Corazón de Jesús” y la preparación fue con un triduo que comenzó el martes 4 y se extendió hasta el jueves 6 con adoración al Santísimo Sacramento, rezo del Santo Rosario y celebración de la Eucaristía, a las 19 hs, 19:20 y 20 hs, respectivamente, sucediéndose los temas “Sagrado Corazón de Jesús, fortalece nuestro amor a Dios”, “Sagrado Corazón de Jesús, fuente de vida eterna” y “Sagrado Corazón de Jesús, enséñanos a amar”.

Fiesta patronal

Las actividades del día de la fiesta patronal, el viernes 7 de junio, hubo adoración al Santísimo Sacramento desde las 8 y hasta las 11 hs con la participación de distintas comunidades y grupos de la parroquia San Miguel Arcángel; poco después de las 19 comenzó la solemne procesión por las calles del barrio y, a su finalización, la Santa Misa que fue celebrada por el vicario parroquial, presbítero Walter Groh.

Después de un repaso por las lecturas del día, el sacerdote expresó durante la homilía que “no debemos olvidar que hay una gran cantidad de gente, en todo el mundo, pero también aquí al lado de mi casa, en mi barrio,  en mi mismo pueblo que están esperando que le anunciemos a Jesús; por más condicionamientos que haya algo podemos dar de todo lo que Dios nos dio a nosotros, algo podemos contagiar ya que tenemos más de lo que imaginamos y mucho más si nos sinceramos delante del Sagrado Corazón de Jesús. Lo que creemos para anunciar a Dios, a hacer germinar la semilla de la fe, cómo motivar un alma, como encender el amor de Dios; y no puede haber ningún motivo que nos achique, no importa si voy a la casa y no me he recibieron, voy a la siguiente; no estoy bien de mi salud, tengo algún problema, bueno habrá  más tiempo para rezar; me dicen que son cosas de antes, dicen cosas feas; entonces, lo miramos a Jesús y no hay ninguna barrera que nos detenga, así que mirando un ratito al Sagrado Corazón de Jesús para hacer lo que nos pide Dios, darnos a nosotros, que uno mismo se dones, colabore, para seguir anunciando al Señor”.