
El investigador y docente Juan Gustavo Wouchuk Schmidt se manifestó a través de una carta sobre los acontecimientos que sacuden a Ucrania desde hace más de dos años.
Al respecto, y dirigido a los medios de comunicación, expresa:
Quiero visibilizar en esta carta la situación vergonzosa y ultrajante que Ucrania sufre desde hace varios siglos, gracias a la arrogancia y afán imperialista de Rusia.
Me llamo Juan Gustavo Wouchuk Schmidt, soy descendiente de ucranianos, nacido en Argentina, hoy ciudadano español, vecino de Poblete, pcia. de Ciudad Real.
La injustificada guerra que Rusia ha provocado en Ucrania hace dos años es hoy motivo de continuo dolor para mí y para millones de ucranianos.
Además de la violencia y destrucción físicas perpetradas por la Federación Rusa en Ucrania, quiero llamar la atención sobre la sutil violencia cultural que ésta ha ejercido a lo largo de los siglos XVIII, XIX, XX y que perdura aún hoy. Cuando los medios de comunicación españoles refieren los nombres de las ciudades ucranianas lo hacen, lamentablemente, según la grafía y fonética rusas. Así, veo escrito Járkov en lugar de Járkiv (que es la pronunciación ucraniana correcta). Otro ejemplo análogo es con la ciudad de Chernigiv, que en ruso se escribe Chernigov. Sigue un largo elenco de ejemplos análogos, como escribir Ivano Frankovsk en lugar de Ivano Frankivsk, o Lvov en lugar de Lviv. Esto es el resultado de la nefasta y perversa colonización cultural que Rusia ha intentado perpetrar en Ucrania desde el siglo XVIII en adelante (durante la época de la dominación soviética esta violencia cultural fue aún más flagrante e impune). Rusia ha prohibido y perseguido por siglos toda manifestación ucraniana propia dentro de las fronteras de Ucrania (prohibiendo el idioma, el folklore y las tradiciones populares). Fuera de Ucrania, al haber sido Rusia la cabeza visible de la URSS, se encargó de invadir sistemáticamente al mundo occidental, con exclusivamente la grafía y fonética rusas,
Hago estos comentarios con la esperanza de que en el futuro, los medios de comunicación españoles también se hagan eco de esta situación y se deje así de legitimar la violencia rusa contra un pueblo que solo anhela vivir en libertad.
Los idiomas ruso y ucraniano son muy diferentes en léxico y pronunciación. El alfabeto ucraniano tiene letras de las que el alfabeto ruso carece y las letras que son comunes se pronuncian de distinta forma.
Así, el nombre dela capital de la Nación se escribe Київ , en ucraniano. La letra и, común a ambos idiomas suena como la i española en ruso pero en ucraniano es mucho más difícil de pronunciar pues tiene un sonido intermedio entre las "e", e "i" españolas. La letra ucraniana “ї” suena como una doble letra i y en ruso no existe. Por eso un ruso, incapaz de pronunciarla la reemplaza por la letra “e” que en ruso suena como el diptongo ie y de ahí la palabra inventada Kiev; de hecho, en ruso se escribe Киев, que suena como Kiev, lo que constituye un atropello lingüístico en toda regla. La transcripción que mejor respeta la fonética ucraniana es Kyiv. (Nota importante: durante los actos oficiales del presidente Zelensky ante delegaciones extranjeras, su púlpito/atril tiene escrito Kyiv junto con la fecha del evento).
Escribo esta carta con el fin de visibilizar esta situación de violencia cultural que lleva ya muchos siglos y no hace más que legitimar la arrogancia rusa. De hecho, Es con esta perversa tergiversación del idioma que Putin justifica su abyecta propaganda de que Ucrania y Rusia son un mismo pueblo, afirmación totalmente alejada de la realidad (Rusia no tiene los mismos orígenes eslavos que Ucrania puesto que la población rusa desciende étnicamente de tribus ugro fínnicas, provenientes de Asia Central). El idioma ucraniano comparte mucho más léxico con los idiomas bielorruso, polaco, checo y eslovaco que con el idioma ruso.
Posiblemente, serán necesarias muchas mas cartas como esta para lograr un cambio paulatino en los medios de comunicación de habla hispana, pero no pierdo la esperanza. Sé que mi padre y mis abuelos desde allí arriba me guiñan el ojo en un gesto de aprobación.
Ante la duda, cualquier medio de comunicación en español puede siempre dirigirse a la Embajada de Ucrania y satisfacer así cualquier duda frente a palabras de complicada transliteración al español.
Atentamente,
Juan Gustavo Wouchuk Schmidt

