
El domingo último, después de la celebración eucarística vespertina, se rezó el Rosario de Hombres por primera vez en la parroquia San Miguel Arcángel.
A las 21:15 comenzó el encuentro con más de veinte hombres que, en un primer momento, tuvieron una reflexión del párroco Rubén Pérez que explicó esta iniciativa que comenzó hace varios años y que busca que los hombres también nos podamos reunir para rezar el Santo Rosario como expresión de fe y de recuperación de la masculinidad, cuyo ejemplo perfecto es Cristo mismo.
La Comunicación Diocesana destacó el crecimiento de la devoción del Rosario en la Diócesis e indicó que Las Breñas cuenta con el rezo comunitario del Rosario de los hombres, práctica que se inició estos días en la “Capital del Inmigrante”
El rezo del Santo Rosario es una práctica antiquísima en la Iglesia. Numerosos santos a lo largo de los siglos han recomendado ardientemente su práctica. En los últimos años, fue Juan Pablo II quien impulso esta devoción con un renovado ardor: “El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada a seguir el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret. Eso le permite educamos y modelamos con la misma diligencia, hasta que Cristo «sea formado» plenamente en nosotros (cf Ga 4, 19). Es el principio iluminador expresado por el Concilio Vaticano II, que tan intensamente he experimentado en mi vida, haciendo de él la base de mi lema episcopal: Totus tuus”.
En la diócesis San Roque, hace unos años son varias las parroquias que van incorporando en su pastoral “el rosario de hombres”. Cada grupo de hombres tiene sus propios modos, algunos rezan cada semana, otros cada 15 días. En Las Breñas “empezando una vez al mes, hasta mediados de año; luego tendremos una convivencia, o sea, un día para compartir la experiencia y veremos cómo se sigue” indicó el Padre Rubén Pérez, párroco de la comunidad San Miguel Arcángel.
En esta primera ocasión fueron 23 hombres acompañados por los presbíteros Rubén Pérez y Walter Groh.


