El inicio del Triduo Pascual tuvo una doble celebración en el Día de la Última Cena, el lavatorio de los pies, la institución de la Eucaristía y el Sacerdocio, y la oración de Jesús en el Huerto.

La celebración del Jueves Santo tuvo dos lugares para que los fieles asistan; en el templo parroquial con el párroco, presbítero Ernesto Rubén Perez, y en Santa Rita con el presbítero Walter Groh. En cada caso, luego del sonar de las campanas comenzó la Santa Misa recordando especialmente los motivos que convocaban, el celebrante procedió a realizar el lavatorio de los pies que, en esta ocasión, lo hizo con adultos mayores de la comunidad entre los que había representantes de la Residencia de Adultos Mayores “Santa Ana y San Joaquín”.

Luego de la celebración eucarística se trasladó en procesión el Santísimo Sacramento hasta el Altar de la reserva que se preparó en el salón parroquial, fuera del templo ya que el Viernes Santo no se celebra la Eucaristía.

Adoración y 7 Templos

A partir de ese momento comenzó la Adoración al Santísimo Sacramento en ese mismo lugar y hasta las 6 de la mañana del viernes, mientras los fieles podían recibir el sacramento de la Reconciliación ya que hubo confesiones hasta ese horario.