
El martes 12 comenzaron las clases en el anexo del Jardín de Infantes N° 200 “Manuela Canteros” que funciona en dos salas de la capilla San Cayetano.
La directora del establecimiento profesora Fátima Dabove dio la bienvenida a los niños, familiares y autoridades que acompañaron este momento, y la bendición estuvo a cargo de la ministra extraordinaria de la Eucaristía de la parroquia San Miguel Arcángel, profesora Nancy Casafú.
Entre los asistentes se contó al director regional polinivel de la Región Educativa VIII-A Fabián Serrano, intendente Víctor Omar Machuca, presidente y vicepresidente 2° del Concejo Deliberante Mauro Ademar Tevez y Gastón Toñane, respectivamente; concejales Claudia Cabrera, Iván Alexis Zenoff y Cristina Mansilla; secretaria de Concejo Cristina Leiva, supervisora técnica de zona Viviana Campos, referente de la capilla San Cayetano Aracelis Ferrero,
Compromiso comunitario
La capilla San Cayetano, enclavada en el barrio Hipólito Yrigoyen, tiene una larga historia de acompañamiento a las instituciones educativas; hasta la inauguración de la Escuela de Educación Primaria N° 1004 “Vicente Reinaldo Cabrera” prestó los salones y en algún momento el templo para el dictado de clases hasta que el 12 de julio de 2004 se inaugura la ampliación del edificio.
El lunes 4 de octubre de ese mismo año comienza a funcionar la guardería “Nido de azúcar” en los salones posteriores de la capilla.
Se trató de un emprendimiento con trabajo compartido de varias instituciones e integrantes de la comunidad para poder brindar un lugar a los niños de 2 a 5 años, cuyos padres trabajaban y no tenían un familiar o lugar donde dejarlos en ese tiempo.
Las responsables de la atención eran las docentes Selva Salvi y Paola Herrera, con la colaboración de Nilda Medina; en el área salud colaboraba la profesional de enfermería Marta Álvarez; en lo social y espiritual, el integrante de la comisión de apoyo de la capilla Walter Mansilla, como así también en emprendimientos comunitarios como huerta y panadería. La coordinación estaba a cargo de la profesora Mirta Ayala que además trabajó en la elaboración del proyecto.
Se destacó en ese momento la colaboración especial de la Parroquia San Miguel Arcángel que autorizó el uso de estos salones para albergar a los niños de 8 a 12 hs y, a través de Cáritas Parroquial, preveía el desayuno diario de los pequeños”.
El Municipio había aportado para el tejido y el muro que se levantó, con materiales y mano de obra, el rellenado del terreno, pintura del edificio, mesas, sillas, juegos, manteles, servilletas, cortinas, ollas, electricidad e iluminación, arreglo de puertas y ventanas, junto a otras instituciones y vecinos de buen corazón que se brindaron por la guardería. La ONG “Por un futuro mejor” confeccionó los guardapolvos de docentes y niños.
La atención era para 25 niños de 2 a 5 años con el servicio “ad honorem” de las docentes de lunes a viernes.


