
El inicio de Cuaresma fue con la celebración litúrgica del Miércoles de Ceniza y en este primer domingo el Obispo de la Diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña, monseñor Hugo Nicolás Barbaro dejó este breve pensamiento.
“Recordamos juntos que la Cuaresma es un tiempo litúrgico de conversión que se centra en tres pilares espirituales: la oración, el ayuno y la limosna. Durante los 40 días de Cuaresma, se nos exhorta a la reflexión, a realizar actos de caridad y hacer pequeños sacrificios como modo de preparación para la celebración alegre de la resurrección de Cristo el Domingo de Pascua.
Estos son días propicios para ayunar, orar y dar limosna. Así como un atleta se prepara para un evento importante, los católicos nos preparamos para los eventos claves de la Semana Santa a través de los pilares de la oración, el ayuno y la limosna. Estos, nos guían en la reflexión diaria sobre nuestra propia vida mientras nos esforzamos por profundizar nuestra relación con Dios y con el prójimo, sin importar en qué parte del mundo viva el prójimo.
La Cuaresma es un tiempo de crecimiento personal y espiritual, un tiempo para mirar hacia afuera y hacia adentro. La Cuaresma es una jornada de misericordia”.

