
La Iglesia Católica vivió un día especial el domingo 3 ya que se inició el nuevo año litúrgico con el tiempo de Adviento con celebraciones que se realizaron durante la jornada.
La Santa Misa de las 8 se compartió como es habitual, además de los fieles que asisten al templo parroquial, con los oyentes que comparten a través de la transmisión radial que realiza FM Milenium.
A las 10 la celebración eucarística con las familias contó con el servicio de la comunidad de la Unidad Educativa de Gestión Privada N° 249 “Beato Carlo Acutis”, a través de los alumnos y docentes de ambos niveles; previamente, el grupo de padres rezó el Santo Rosario intercediendo por las familias, comunidad y la institución, encendiendo el primer cirio de la corona de adviento en el inicio de la Misa.
Las autoridades educativas destacaron “el hermoso momento vivido con niños en el servicio de música y todos los que se ocuparon del servicio en la Santa Misa; damos gracias a Dios por este ciclo lectivo y pedimos que su gracia se derrame en todos sus hogares y que su espíritu esté siempre presente en nosotros”, expresaron.
Oración por los enfermos
La celebración vespertina fue presidida por el presbítero Cristián Casamitjana y fue la última Misa con oración por los enfermos y afligidos; además, se procedió al encendido de la primera vela morada, de las tres que tiene la Corona de Adviento más la rosada que se enciende el tercer domingo; después se leyeron las lecturas y Salmo del día, la proclamación de la palabra y la homilía del padre Cristián. Hizo un repaso por las lecturas del día con especial énfasis en el “inicio del año nuevo litúrgico, ciclo B, comienza con el Adviento, tiempo de preparación; hace referencia a alguien que viene, por lo que las lecturas apuntan a esperar a ese alguien que viene y sabemos que es Jesús, el hijo de Dios. Pero, si pensamos por qué repetimos el Adviento cada año, es porque siempre tenemos que prepararnos; por un lado, vemos que se nos presentan las lecturas, generalmente haciendo referencia a la segunda venida del Mesías; la primera de forma humana, como un niño al que había que cuidar, y la segunda va a ser distinta, va a venir como Señor del cielo y de la tierra como rey, como juez universal rodeado de ángeles. Las lecturas nos van a mostrar hacia dónde nos dirigimos, nos muestra el fin como para que no nos olvidemos de cuál es nuestro destino, que es estar con el todopoderoso, el Rey de reyes, el Señor de señores”.
De este modo, se inició el tiempo de espera de la llegada de Jesús, período que se caracteriza por la preparación del corazón para recibir una vez más al Señor, durante cuatro domingos antes de la Navidad, marcando el comienzo del nuevo Año Litúrgico católico y se extenderá desde el domingo 3 hasta el 24 de diciembre.
El Adviento se inicia cada año el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés Apóstol que se celebra el 30 de noviembre y tiene una duración de 4 semanas.


