
La feligresía de la parroquia San Miguel Arcángel y, de modo especial del barrio Santa Teresita, participó activamente de la celebración de cierre de la fiesta patronal.
El triduo de preparación comenzó el jueves 5 de octubre, continuando viernes 6 y sábado 7 con actividades desde las 18 hs como Adoración al Santísimo Sacramento, a las 19:20 rezo de las Glorias y a las 20 la Santa Misa.
El domingo fue la fiesta patronal en el que hubo Adoración al Santísimo en varios horarios: de 8 a 9 hs, las comunidades de Santa Teresita, Santa Rosa, Santa Rita y Jesús de la Divina Misericordia; de 9 a 10, Nuestra Señora de Itatí, San Cayetano, Nuestro Señor de los Milagros de Mailín, Nuestra Señora del Rosario de Fátima y Santa Madre Maravilla; y de 10 a 11, Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora del Rosario, Parroquia, San José y San Expedito.
A las 19 hs comenzó la solemne procesión con la imagen de Santa Teresita recorriendo las calles del barrio y rezando el Santo Rosario, dando paso a la celebración Eucarística que fue presidida por el párroco, presbítero Cristián Casamitjana, quien en la homilía destacó la vida de Santa Teresa del Niños Jesús, especialmente hizo referencia a unos párrafos de la obra realizada con sus manuscritos “Historia de un alma” destacando los valores de la santa, patrona de las misiones.
Santa Teresita, su vida
María Francisca Teresa Martín nació en Alenzón, Francia, en 1873. Desde muy niña, con la precocidad que siempre la distinguió, prometía al Señor no negarle nada de lo que le pidiese. Y el Señor le pidió la vida. Fue como una flor perfumada de pureza y candor, que se extinguió en pocos años, pues murió en 1897, a los 24 años, en el Carmelo de Lisieux. Pocos santos alcanzaron una popularidad tan rápida y tan dilatada.
Su "Historia de un alma" hizo un bien incalculable. Pío XI que la canonizó en 1925, la declaró, dos años después, patrona de las misiones católicas, junto con San Francisco Javier. Popularmente se la conoce como Santa Teresita, para distinguirla de Teresa de Jesús, la santa de Ávila. Juan Pablo II la declaró doctora de la Iglesia, de manera que con Santa Teresa de Ávila y Santa Catalina de Siena es la tercera mujer que lleva este título.
SantaTeresita, Ruega por Nosotros

