Hoy, domingo después de Pentecostés, la Iglesia Católica celebra la “Solemnidad de la Santísima Trinidad”, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero.

Hace una década (año 2013), el Papa Francisco, dirigiéndose a un grupo de niños que se preparaba para la Primera Comunión, ensayó una sencilla pero hermosa explicación de qué es la Santísima Trinidad. El Papa dijo: “El Padre crea el mundo, Jesús nos salva, ¿y el Espíritu Santo qué hace? Nos ama, nos da el amor”. Con esta breve fórmula, Francisco, echaba luces sobre el misterio más grande de nuestra fe, no sólo a aquellos niños de entonces, sino sobre todos los fieles.

Las celebraciones de la jornada fueron a las 8 hs, a las 10 y a las 20 en el templo parroquial; a las 09:00 en la capilla de Santa Rosa y a las 18 en la de Santa Rita.

En Santa Rosa

La Santa Misa en Santa Rosa fue celebrada por el párroco, presbítero Cristián Casamitjana; después de la lecturas de este domingo, hizo la proclamación del Santo Evangelio (Juan 3,16-18) y, al momento de la homilía, hizo hincapié en el misterio de la Santísima Trinidad que “aunque repetida y la habrán escuchado muchas veces, es una buena forma de tratar de entender algo que se busca explicar desde siempre, ya que San Agustín y otros doctores de la Iglesia lo hicieron siempre; es como una vela encendida que, por un lado la vemos, además nos da luz y también calor, por lo que se puede entender los tres efectos que produce un solo elemento. Así, Dios Padre nos dio la creación, Jesús la salvación y el Espíritu Santo nos da el amor o la posibilidad de amar, todo ello en un solo Dios verdadero”.

Desayuno comunitario

Al finalizar la celebración, por iniciativa de integrantes de la comisión de la capilla de Santa Rosa, se compartió un desayuno comunitario. Se decidió que luego de cada Misa se reúnan para compartir un desayuno si es por la mañana o merienda a la tarde; esto fue aprobado por el párroco y se pretende que en cada comunidad ocurra algo similar ya que es una buena manera de compartir un momento ameno, agradable y de intercambio donde pueden surgir iniciativas o recibir y acercar información de lo que acontece en otros ámbitos de la parroquia.

Una larga mesa poblada de masas dulces, bizcochos, café, mate cocido o té fue compartida por los que aceptaron pasar al salón contiguo del templo de esta capilla.