El Centro Familiar Cristiano “El Refugio” celebró el centenario de la llegada de los primeros cristianos evangélicos bautistas a Las Breñas que se establecieron en la esquina de Lavalle y Azopardo donde tiene la sede este lugar de culto.

Se trata del matrimonio conformado por don Ramón Herrera, nacido en la provincia de Córdoba, y de doña Jesús Díaz, oriunda de Villa La Punta, Santiago del Estero, que se establecieron en la zona de Pampa del Cielo en 1921 con la familia conformada además por tres hijos del primer matrimonio de doña Jesús y uno en su segundo matrimonio con don Ramón.

En 1923 llegan a Las Breñas siendo cristianos evangélicos bautistas y al impulso por el amor de Dios comenzaron con reuniones familiares en el precario domicilio donde se había construido un pequeño salón para un almacén de ramos generales pero que, con el paso del tiempo y el crecimiento del número de creyentes, cerraron el negocio y comenzaron con reuniones cristianas en el lugar. Allí comenzaron a compartir, inculcar y enseñar la palabra de Dios y, aunque nunca tuvieron un nombramiento ministerial, lo hacían de corazón y amor al prójimo llevando a cada uno de los miembros una palabra de aliento, pasa y tranquilidad, cuando lo necesitaban, incentivando a sus hijos y nietos como a todos los creyentes a escuchar y practicar la palabra de Dios.

Recuerdos y festejo

El actual responsable de este lugar de culto, apóstol Jacob José Herrera, hizo notar que en aquellos tiempos venía desde Buenos Aires, cada dos meses, el pastor Maximiliano Bela para atender en las localidades de Presidencia Roque Sáenz Peña, Charata y Las Breñas.

Para recordar este momento especial y brindar un reconocimiento y homenaje a los abuelos y a todos los integrantes de la familia Herrera que continuaron con el legado se reunieron en el templo de la tradicional esquina y que, desde 2006 funciona como Centro Familiar Cristiano El Refugio, momento en que adquiere Personería Jurídica y la inscripción en el Registro Nacional de Culto; hoy cuenta con 48 filiales en distintos lugares del país, una en Milán, Italia, y otra en Porto Alegre, Brasil.

La festividad fue el sábado 27 desde las 20 hs en que se reunieron los responsables religiosos, otros pastores, autoridades locales, gran parte de los integrantes de la familia Herrera y fieles evangelistas de diversos lugares; hubo descubrimiento de placas recordatorias, celebración con bendiciones por el histórico momento y un brindis al finalizar la celebración.

El Gobierno Municipal, a través de la Resolución N° 362/23 declaró “De Interés Municipal y Comunitario” este acontecimiento y la profunda satisfacción por la dedicación cristiana y legado que dejaron don Ramón Herrera y doña Jesús Díaz.