
La Asociación Civil Bomberos Voluntarios inició hace algunos meses las gestiones para poder concretar la obra del patrono de los Bomberos Voluntarios, San Florián de Lorch.
Se trata de una escultura que estará ubicada en el frente del edificio del cuartel en calle Gobernador Tauguinas y está realizándola el escultor Christian Alvarenga, quien con su larga trayectoria en este tipo de obras pondrá todo su talento y esfuerzo para concretar esta obra que tiene un importante valor artístico y religioso.
La escultura, que se realiza sobre una base, pedestal de 90 cm y la escultura tedrá una altura de 1,80 mt aproximadamente y se realiza en cemento.
El escultor breñense Christian Alvarenga que actualmente vive en Sáenz Peña y recorre el mundo llevando su arte se instaló por estos días en el Cuartel para poder dedicarse exclusivamente a esta obra que es un sueño largamente anhelado por los integrantes del Cuerpo Activo y de la Comisión Directiva de la Asociación. En la siesta de este miércoles se lo pudo ver trabajando en su obra y manifestó a este medio que espera concluirla mañana, antes de los cambios de tiempo pronosticados.
SAN FLORIÁN DE LORCH
La Iglesia recuerda a San Florián de Lorch cada 4 de mayo. Es el patrono de Polonia y tiene el patronazgo sobre el cuerpo de bomberos, los deshollinadores de chimeneas. Se invoca su protección sobre los que están en peligro de ahogarse y ante incendios.
San Florián nació cerca del año 250 en Austria, según la tradición era comandante del ejército romano en Baviera, siendo responsable de la brigada de bomberos.
Durante la persecución de Diocleciano, se presentó en la ciudad de Lorch el cónsul Aquilino para hacer valer el edicto de persecución contra los cristianos. Allí cumplió Florián su deber de militar perfectamente, hasta que se dio cuenta de que cuarenta de sus compañeros fueron encarcelados a causa de ser seguidores de Cristo. Entonces, se sintió impulsado a compartir la suerte de sus hermanos de fe y se negó a perseguir a sus correligionarios.
Por ello fue conducido ante Aquilino quien le exigió que adorara a los dioses romanos a lo cual se opuso tajantemente. Fue desnudado, azotado cruelmente con garfios y, posteriormente, se le arrojó al río Enns atado por el cuello a una pesada roca. Posteriormente, sus reliquias fueron rescatadas de las aguas y trasladadas a Roma.


