Los integrantes de la capilla Jesús Misericordioso que está ubicada en el hospital 9 de Julio invitan al triduo de preparación para la fiesta de la Divina Misericordia que comienza hoy.

El triduo y la fiesta se enmarcan en el lema “Me queman las llamas de la Misericordia, deseo derramarlas sobre las almas…” y las celebraciones y actividades previstas se oficiarán en el templo parroquial.

El programa prevé para el jueves 13, con el tema “Soy yo”, Adoración al Santísimo y confesiones desde las 18 y hasta las 19:50; el rezo de la Coronilla a la Divina Misericordia (cantada) será a las 19 hs y a las 20 la Santa Misa.

Los días viernes 14 y sábado 15, con los temas “El Amor” y “La Misericordia, respectivamente, se repetirán las celebraciones del primer día de triduo.

Fiesta patronal

El domingo 16, segundo Domingo de Pascua y Día de la Festividad de la Divina Misericordia, a las 19 se hará la bendición de la llama de la Misericordia y luego la solemne procesión.

A las 20 se celebrará la Santa Misa con bendición especial a enfermos, adultos mayores, médicos, enfermeros y personal del hospital 9 de Julio; bendición y entrega de presentes destinados a cada una de las capillas, Cáritas e instituciones del medio; acto de consagración a Jesús de la Misericordia y concesión de Indulgencias Plenarias.

El lugar de culto a Jesús de la Divina Misericordia es en la capilla-oratorio que fue erigida junto al hospital local e inaugurada por Monseñor Hugo Nicolás Barbaro el 18 de noviembre de 2016.

Santa María Faustina Kowalska

El próximo 16 de abril, Segundo Domingo de Pascua, la Iglesia celebrará la Fiesta de la Divina Misericordia, que tiene como objetivo principal hacer llegar a los corazones de las personas el mensaje de que Dios es Misericordioso.

Eso quiere decir que siempre está dispuesto a perdonar y ama a todos: "y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia" (Diario, 723).

“Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea un refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores”, le dijo Jesús a Santa Faustina Kowalska, la Apóstol de la Divina Misericordia.

“Las almas mueren a pesar de mi amarga Pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de mi Misericordia. Si no adoran mi misericordia morirán para siempre”, le dijo Cristo a la santa en otra ocasión.