Los fieles católicos de la parroquia San Miguel Arcángel comenzaron febrero con celebraciones tradicionales que tuvieron lugar en el templo con la participación de los ministros extraordinarios de la Eucaristía y la palabra.

El jueves 2 de febrero se recordó el día de la Presentación del Señor Eucaristía y de nuestra Señora de la Candelaria, fiestas que comenzaron a ser conocidas y practicarse desde los siglos IV y X, respectivamente. Además, fue la XXVII Jornada Mundial de la Vida Consagrada, fecha instituida en 1997 por san Juan Pablo II, aunque en Argentina, debido a que la fecha coincide con el tiempo de vacaciones, la Conferencia Episcopal determinó hace unos años que la Jornada de la Vida Consagrada se traslade al 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen María .

Los ministros, después de la bendición de las candelas, hicieron que fueran encendiéndose unas a otras ya que los fieles, munidos con sus respectivas candelas y en algunos casos con más de una como para compartir luego con familiares, participaron de este singular momento.

Presentación del Señor

Se trata de una fiesta antiquísima de origen oriental. La Iglesia de Jerusalén la celebraba ya en el siglo IV, a los cuarenta días de la fiesta de la Epifanía. Desde Jerusalén, la fiesta se propagó a otras iglesias de Oriente y de Occidente. En el siglo VII ya había sido introducida en Roma.

Se asoció con esta fiesta una procesión de las candelas. La Iglesia romana celebraba la fiesta cuarenta días después de Navidad, con el nombre de Purificación de la bienaventurada Virgen María.  La Virgen María ha dado luz a la Luz del Mundo, Jesucristo, y en esta fiesta Él se manifiesta a Simeón y Ana.

Los misterios de Cristo y de su Madre están estrechamente ligados, por ello es una especie de celebración dual, una fiesta de Cristo y de María.

San Blas

La tradición de la bendición de gargantas a los fieles presentes en la celebración de este 3 de febrero, fue realizada por los ministros colocando dos cirios cruzados en los respectivos cuellos y diciendo: Que por intercesión de San Blas Dios te libre de problemas en la garganta y cualquier otro mal.

Esto es por el testimonio de que cierto día San Blas salvó a un niño que se había atragantado con una espina de pescado. De ahí la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta, 3 de febrero. Eso también le valió convertirse en patrono de los otorrinolaringólogos y de quienes padecen alguna afección a la garganta.