
La comunidad de la capilla Santa Rita preparó un programa con el lema “Sólo Dios” que contempla un triduo de preparación para jueves 19, viernes 20 y sábado 21, y la fiesta patronal el domingo 22 que es el día de la Santa Patrona de lo imposible.
Este primer día comenzó a las 18 hs con el tema “Modelo de Perseverancia”, hubo exposición y Adoración al Santísimo y rezo del Rosario meditado por la paz, y a las 20 fue la celebración de la Eucaristía con los servicios del día a cargo de la capilla; se les había solicitado a los concurrentes a llevar Biblia, Rosario y/o cualquier imagen para bendecir.
Hoy, viernes 20, se desarrollará el mismo programa en idéntico horario con el tema “Modelo de Perdón”, rezando el Rosario por la familia y el servicio de la Renovación Carismática Católica”, pidiendo a los fieles que lleven papalitos escritos con el nombre del hermano a quien quieren pedir perdón, además de a quién quieren perdonar.
Mañana, sábado 21, será el tercero y último día de preparación con las mismas celebraciones, el tema “Modelo de Madre y Esposa” rezando el Rosario por las vocaciones y el servicio de 1° y 2° año de Catequesis Familiar; se pide llevar este día fotografías de madres e hijos.
La fiesta patronal a celebrarse el domingo contempla Adoración al Santísimo y rezo del Rosario en cadena con distintas comunidades, desde las 8 y hasta las 11 hs; la procesión por las calles del barrio con a imagen de Santa Rita será desde las 18 hs y a su finalización, la celebración de la Santa Misa.
Al finalizar la Misa de viernes y sábado habrá venta de empanadas; en tanto el domingo al mediodía habrá pollos a la parrilla con papas al horno.
Santa de los imposibles
Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo, pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo.
Nació en Mayo de 1381, un año después de la muerte de Santa Catalina de Siena. La casa natal de Santa Rita está cerca del pueblito de Cascia, entre las montañas, a unas 40 millas de Asís, en la Umbría, región del centro de Italia.
Su vida comenzó en tiempo de guerras, terremotos, conquistas y rebeliones. Países invadían a países, ciudades atacaban a ciudades cercanas, vecinos se peleaban con los vecinos, hermano contra hermano. Los problemas del mundo parecían más grandes que lo que la política y los gobiernos pudieran resolver.
Nacida de devotos padres, Antonio Mancini y Amata Ferri a los que se conocía como los "Pacificadores de Jesucristo", pues los llamaban para apaciguar peleas entre vecinos. Ellos no necesitaban discursos poderosos ni discusiones diplomáticas, solo necesitaban el Santo Nombre de Jesús, su perdón hacia los que lo crucificaron y la paz que trajo al corazón del hombre. Sabían que solo así se pueden apaciguar las almas.

