Los fieles que conforman la parroquia San Miguel Arcángel participaron este fin de semana de las celebraciones del inicio de la Semana Santa con el Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor en diversas propuestas que se habían programado para la ocasión, tanto en el templo parroquial como en capillas de esta parroquia.

La celebración de Santa Misa fue en las capillas Nuestro Señor de los Milagros de Mailín a las 9 hs y en Santa Rita a las 18; mientras que en el templo parroquial las celebraciones fueron a las 8, 10 y 20 hs, con la bendición de ramos en cada lugar y la entrega a los fieles para que lleven a sus casas.

El miércoles 13 a las 19 hs será la Misa Crismal en la catedral de Presidencia Roque Sáenz Peña con la participación de una delegación de la parroquia local que acompañará al párroco Cristián Casamitjana.

El triduo pascual comenzará el jueves 14 a las 20 hs con la Santa Misa en el templo parroquial, y al mismo tiempo en las capillas Santa Rita y San Cayetano de Las Breñas y Nuestro Señor de los Milagros de Mailín de Las Piedritas.

Los ramos

En la bendición de los ramos que presentan los fieles en la celebración eucarística, se aclara que no es un amuleto o en elemento mágico, sino, como dijo monseñor Jorge Lozano de la Diócesis de Gualeguaychú: "En este momento, acompañar a Jesús de cerca no nos deja de la misma manera. Seguramente te vas a llevar un ramo de olivo a casa, te recordará haber aclamado a Cristo como Rey. Es un signo de compromiso, como un distintivo. Es mucho más que llevar la camiseta de tu equipo favorito. Es como un regalo o un recordatorio de amor de tu mejor amigo. Pero además es un signo de haberlo aclamado como pueblo en una alegría comunitaria. En estos días muchos aprovechan para confesarse, pedir perdón por los pecados. Todos tenemos cosas de las cuales arrepentirnos. Dios es amor, es misericordia. Quiere abrazarnos y hacernos sentir en casa. Si todavía no te confesaste o hace muchos años que no lo hacés, preguntate si este no será el momento".

El Papa Francisco

En la celebración del Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor, el Santo Padre Francisco cerró su homilía diciendo: “Hermanos, hermanas, en esta semana acojamos la certeza de que Dios puede perdonar todo pecado. Dios perdona a todos, puede perdonar toda distancia, y puede cambiar todo lamento en danza (cf. Sal 30,12); la certeza de que con Cristo siempre hay un lugar para cada uno; de que con Jesús nunca es el fin, nunca es demasiado tarde. Con Dios siempre se puede volver a vivir. Ánimo, caminemos hacia la Pascua con su perdón. Porque Cristo intercede continuamente ante el Padre por nosotros (cf. Hb 7,25) y, mirando nuestro mundo violento, nuestro mundo herido, no se cansa nunca de repetir -y nosotros lo hacemos ahora con el corazón, en silencio-, de repetir: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.