Los fieles católicos participaron de la Santa Misa de ayer a las 20 hs recordando a San Blas y recibiendo la bendición de las gargantas y vías respiratorias, una acción que se interrumpió y no se hizo el año pasado por las restricciones impuestas a partir de la pandemia de Covid-19.

Una importante cantidad de cristianos se acercaron desde hora temprana al templo parroquial ya que había Adoración al Santísimo Sacramento y confesiones; luego de ello comenzó la celebración eucarística presidida por el vicario parroquial, presbítero Marlon Gonçalves, acompañado por el diácono permanente Omar Héctor Zenoff y, al momento de la bendición de gargantas se sumaron dos ministros extraordinarios de la Eucaristía para auxiliar en la realización de este rito.

San Blas

Cuenta la tradición que cierto día San Blas salvó a un niño que se había atragantado con una espina de pescado. De ahí la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta, 3 de febrero. Eso también le valió convertirse en patrono de los otorrinolaringólogos y de quienes padecen alguna afección a la garganta.

Los fieles se acercan en procesión hasta el frente del altar donde el sacerdote, diácono o ministro coloca en la gargante las velas bendecidas que están en cruz, con la expresión “Por intercesión de San Blas, te libre Dios del mal de garganta y de todo otro mal”.