
La Asociación Civil Breñense de Solidaridad con el Diabétivo, Abresodia, se creó el 29 de mayo de 1994, como producto del impulso de un grupo de vecinos breñenses, provenientes de diversas actividades, oficios y profesiones, que tenían en común padecer o tener familiares con esta enfermedad, contando desde un primer momento y como artífice de la organización el médico diabetólogo Claudio Zsymula.
La primera comisión directiva estuvo presidida por Roberto Oscar Tolosa, a quien acompañaba la vicepresidente Nilda Labreñuk de Woitiuk, secretaria Estela Aranda de Luna, prosecretario Pascual Stancheff, tesorero Jorge Revelli, protesorera Eugenia Beder; vocales titulares Atilio Raúl Pereyra, Gladys Macarro de Benito y Manuela Santos de Tello; vocales suplentes Nélida Ferrato de Zenoff, Yolanda Caro de Weisgerber; revisores de cuentas, titular Raúl Caro y suplente Liliana Angeloff. Asesores médicos Claudio Szymula y Héctor Sigaudo.
Los objetivos
Los principales objetivos que se propusieron en ese comienzo y fue sustentado por los dirigentes que le sucedieron fueron, concientizar a la comunidad sobre la importancia de la prevención de la diabetes consumiendo alimentos saludables y para los que la poseen, elaborando dietas especiales; realizar ejercicios físicos de manera constante; inculcar en los familiares la comprensión y acompañamiento permanente para evitar complicaciones serias; participar de charlas y talleres educativos con profesionales de la salud para un mejor conocimiento de la enfermedad, consecuencias y tratamientos; brindar servicio de atención de enfermería permanente para medir glucosa en sangre, presión arterial, aplicación de vacunas, entre otras; entregar insumos para control de diabetes, insulina y medicamentos.
La institución, que consiguió su Personería Jurídica en 2017 y aprobó un Estatuto que regula su accionar, se sostiene con el aporte solidario de los socios, familias, comercios, instituciones y el Municipio, según detallan los dirigentes; además se organizan bonos de contribución, elaboración y ventas de comidas para la comunidad, lo que permite sostener gastos de alquiler, electricidad, enfermeras, insumos varios y gastos administrativos.
Regalos y sueños
En este aniversario recibieron el aporte de la Secretaría de Medio Ambiente y Salud de la Municipalidad local que consistió en un oxímetro, un tensiómetro y un termómetro digital; por otro lado, destacan que sigue pendiente la posibilidad de contar con la casa propia, sueño que esperan realizar después de 27 años de trabajo.

