
La pandemia de Sars-Cov2 afectó a la comunidad desde todo punto de vista ya que, además del problema sanitario específico que se llevó muchas vidas, dejó en el camino a una cantidad importante de emprendedores en distintos rubros o los perjudicó al punto de tener que cerrar temporariamente, cambiar de rubro y formas de trabajo, reconvertir las estructuras con nuevas ofertas, entre otras salidas.
La empresa familiar que repara y fabrica lonas, especialmente para cobertura del transporte automotor de carga, es propiedad de Carlos Alberto Seifert y para mantenerse en pie junto a su principal operario y colaborador, su sobrino Franco Damián Suppes debió permanecer cerrado en las primeras semanas de la pandemia hasta que se liberaron algunas restricciones y pudieron volver a trabajar, aunque con el problema de la falta de insumos que no llegaban por falta de transportes, por ser material importado el que requieren, o porque los clientes habituales tampoco tenían trabajo y no requerían de este servicio; a ello se agregó que las telas para cortinas tipo roller estuvieron un buen tiempo en la aduana y no le eran suministradas.
No obstante, pudieron seguir y desde mayo-junio de 2020 con la cosecha de productos agrícolas de la época como soja, maíz y, sobre todo, algodón, vuelvan a la actividad de manera cotidiana.
Más de 14 años
La actividad de la empresa familiar comenzó por iniciativa de Oscar Seifert, papá de Carlos, que había solicitado el terreno en calle República de Colombia, cerca de Ruta 89 y se construyó en él un galpón en el que pudieron realizar antes de este emprendimiento otros como el de cría de lombrices para producción de compost, al que le siguió la cría de pollos por un par de años, hasta que en marzo de 2007 deciden emprender la fábrica y reparación de lonas para cobertura de camiones. “Había adquirido para eso, recuerda Carlos, una soldadora por alta frecuencia, máquina de coser y otra de hacer ojales; si bien se empezó con las lonas para camiones con una buena demanda, se siguió con cobertores para galerías, cocheras, cerramientos para viviendas y quinchos, y en 2011 con una buena producción algodonera incorporamos los cobertores para módulos de algodón hechos de rafia. Al año siguiente, con la merma de producción en general, y hasta 2018 tuvimos una gran aceptación con la oferta de cortinas tipo roller para comercios y viviendas; en 2015 y 2016 ampliamos el trabajo construyendo comederos y bebederos de lona con bases metálicas para ganadería bovina y posteriormente, coberturas para tanques australianos, aljibes y todo tipo de depósito de agua, como así también para piscinas”.
La empresa tiene relación con empresas agropecuarias y del transporte con la oferta de lonas y con vecinos de Las Breñas y localidades vecinas por techos, cerramientos y cortinas para las viviendas, tanto urbanas como rurales, y pudo sobreponerse a las dificultades que trajo la pandemia a mediados de marzo del año pasado.
Franco Damián Suppes y Carlos Alberto Seifert en el lugar habitual de trabajo en "Seifert Lonas"


