
La Residencia de Adultos Mayores “Santa Ana y San Joaquín” se vio fortalecida con la entrega de equipamiento a través del proyecto “Qué lindo es vivir” por un monto superior a los cuatrocientos mil pesos con el que se adquirió un importante equipamiento.
El responsable de la Secretaría de Promoción y Desarrollo Social licenciado Ariel Eguiazábal explicó que hace casi un año habían pedido al ministro de Desarrollo Social de la Nación Daniel Arroyo la inclusión de este centro en el programa de Fortalecimiento Institucional de la Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores con el proyecto mencionado. Esto posibilitará brindar un mejor servicio con promoción de la salud y bienestar general de los adultos mayores que viven en la residencia como de los que asisten regularmente.
El equipamiento
El proyecto permitió adquirir una cocina tipo industrial, un lavarropas, una heladera exhibidora vertical, un acondicionador de aire tipo Split frio-calor, mueble bajo mesada, tensiómetro, una computadora de escritorio y un televisor Led de 43 pulgadas.
Estos elementos se suman a los que ya poseía el lugar y permitirá un mejor desempeño del personal que asiste diariamente a los adultos mayores que viven en el lugar como los que cotidianamente acuden al mismo para recibir sus respectivas raciones.
Veinte años de servicio
El Gobierno Municipal de Las Breñas comenzó en el año 2001 las gestiones y el trabajo para el funcionamiento de un comedor comunitario con recursos propios para cubrir una parte de las demandas por carencias alimentarias que atravesaba este sector de la población.
En 2008 se inicia la experiencia de la residencia municipal de larga estadía, destinado a personas en estado de abandono, que no cuentan con familiares directos y condiciones habitacionales favorables, para brindarles una mayor calidad de vida no solamente en vivienda y alimentación, sino también en bienestar emocional con un estilo de vida saludable y activo ante la dependencia y vulnerabilidad social.
La residencia “Santa Ana y San Joaquín”, cuyo nombre se impuso junto a la habilitación de una ampliación edilicia en un acto realizado el 1 de octubre de 2019, Día Internacional de los Adultos Mayores, tiene una capacidad para 12 personas. Cuenta para ello con 3 habitaciones con el amueblamiento y espacio necesario en el que hoy habitan 9 personas mayores, dos mujeres y siete varones.
La residencia cuenta también con un hogar de día con funcionamiento de lunes a viernes durante la mañana y en la que participan 42 personas mayores, 27 varones y 15 mujeres, que reciben el desayuno y el almuerzo, participando además de diversas actividades cognitivas y terapéuticas en conjunto con los residentes. Esta actividad se vio restringida en el transcurso de la cuarentena por Covid-19.


