
Hoy se cumplen 24 años desde que fue asesinado en Pinamar el reportero gráfico José Luis Cabezas y para recordarlo se organizó un homenaje virtual por videoconferencia a través de FOPEA con la participación del titular de chaskibreñas.com.ar, Rubén Mansilla, socio de esta entidad que agrupa a periodistas de todo el país.
La video reunión comenzó poco después de las 9 de la mañana y tuvo en primer lugar la palabra de su hermana Gladys quien se consideró una “privilegiada de poder conocer a los asesinos” de su hermano, quienes “aunque estén en libertad e intenten vivir la vida como cualquiera de nosotros, su crimen les pesa sobre sus espaldas
“Conmemoramos los veinticuatro años de un crimen impune, comenzó diciendo Gladys, debido a que ninguno de los culpables está en la cárcel. Sé que el cargo de conciencia por llevar la muerte de José Luis sobre sus hombres, aún cuando estén en libertad y vivir la vida como cualquiera es insoportable porque la sociedad sigue recordando a Cabezas aunque la mafia siga impune”.
Cada año, el acto central usualmente se desarrolla en el lugar donde fue asesinado el reportero gráfico de la revista Noticias que en la madrugada del 25 de enero de 1997, cuando una patota de policías bonaerenses y ex militares le pegó dos tiros en la cabeza y luego calcinaron dentro del auto con el que hacía la cobertura periodística para la revista del grupo Perfil.
En esta ocasión el encuentro de compañeros, colegas y amigos fue a través de un encuentro propiciado por el Foro de Periodismo Argentino, Fopea, en el que habló también su compañero Gabriel Michi, periodista gráfico que se encontraba cubriendo la temporada con Cabezas el verano que fue asesinado; dijo que “el tiempo transcurrido, 24 años, es mucho y a la vez una herida abierta para todos porque sus asesinos están todos libres, seguimos reclamando que vuelvan a prisión; es un fenómeno único en la Argentina y en el mundo ya que hay más de 70 lugares en el país, plazas, calles, espacios, que recuerdan su nombre. La sociedad lo tomó como un hijo pródigo, como un laburante que encontró su muerte en la mente de un criminal y sus sicarios”.

