
El párroco Cristián Casamitjana otorgó el sacramento de la Eucaristía a ciento treinta niños y algunos adultos completando la etapa prevista en la Catequesis Familiar de la parroquia San Miguel Arcángel de esta ciudad.
El conjunto estuvo conformado por grupos de las capillas y de la parroquia que hicieron sus encuentros durante los años 2018 y 2019, no pudiendo hacer sus primeras comuniones a lo largo del año pasado por la pandemia. Otro momento programado fue desde el 20 de noviembre que también se pospuso por la aparición de varios casos el fin de semana de mediados de ese mes cuando se declaró desde Salud Pública que había circulación comunitaria del coronavirus.
Los grupos debieron acudir en distintos días y horarios, tanto para el sacramento de la Reconciliación como el de la Comunión, para dar cumplimiento a la cantidad de fieles en el templo en forma simultánea, según los protocolos establecidos por Sala de Situación Covid-19 de Las Breñas.
El primer turno fue para los grupos San Rafael y San Gabriel de la parroquia con 10 niños cada uno y capilla Santa Rosa con 13 que hicieron su primera comunión el 4 de diciembre.
Le siguieron, en una segunda jornada el miércoles 9, 8 niños de capilla San José, 10 de Sagrado Corazón de Jesús y 15 de Santa Teresita; luego, el viernes 18 fue para 22 de Santa Rita, 7 de San Cayetano y 7 de Nuestra Señora de Fátima; el último encuentro fue el 8 de enero con los 8 niños de la capilla Nuestro Señor de Mailín y 20 de Nuestra Señora de Itatí,
La preparación para la primera comunión organizada y coordinada por CaFa de la parroquia local tiene dos años de duración en la que inician los niños que cursan el 5º grado de la escolaridad primaria; a su vez, la formación conjunta con la familia, ya que deben participar de los encuentros los niños con su animadora y los padres con sus respectivos matrimonios guías, permite a los adultos recibir los sacramentos de bautismo, comunión y regularizar situaciones con el sacramento del matrimonio.
Fue el caso de un papá que hizo su primera comunión junto al grupo de su hija.
Equipo coordinador
Al concluir esta etapa y cerrar un ciclo en la Catequesis familiar, el equipo coordinador destacó “estar profundamente agradecidos a todos los que conforman Ca Fa por todo lo que dieron; por ser comprometidos protagonistas y por acompañar de distintas maneras, ya sea con oraciones desde sus hogares, con sus saludos y comentarios positivos, por ponerse la Catequesis al hombro en los momentos difíciles y sin cuestionamientos estar siempre dispuestos a servir con el corazón, por ofrecer su ayuda en las distintas celebraciones y convocatorias que se hicieron. De cada experiencia aprendimos un poco más, y después de todo lo vivido y compartido nos queda el genuino deseo de hacer mejor las cosas que nos toquen hacer”.

